20.3.12

Enseñar a pensar

Ricardo Yepes daba estos consejos para enseñar a pensar:


Para enseñar a pensar, lo primero que hace falta es -evidentemente- haber pensado, haberse sometido a la disciplina del entendimiento y escrutar lo que las cosas son. Para mencionar sólo algunas pautas en asunto de tanta envergadura, cabe decir que lo primero es renunciar al eslogan. La gente se conforma con unas pocas frases y muchas imágenes. Se renuncia a explicar las cosas: sólo se muestran. La cultura de la imagen no necesita argumentaciones para impactar al público. Es tal la fuerza de las imágenes que mostrarlas ya es suficiente. Ver por la televisión un terremoto o una inundación es casi tanto como haber estado allí. En este contexto no necesitamos comentarios.

Discurrir, pensar, resulta así cada vez menos necesario. Por eso las explicaciones de lo que vemos son sumamente simples; lo más importante es el contacto directo e inmediato con la noticia. Esto aparta a la gente del hábito de argumentar y discurrir, con lo cual se va atendiendo cada vez menos a razones. La vieja costumbre española de la tertulia, por ejemplo, se está perdiendo, porque la gente habla mucho menos: prefiere los videos o la televisión. Cuando se deja de leer y se deja de hablar, se piensa cada vez menos. Hoy poca gente gusta de pensar. Los razonamientos abstractos no están de moda: bastan cuatro explicacones convencionales, que la publicidad repite hasta la saciedad. Ahora bien, ¿qué es lo que decidimos ver, qué nos permiten o nos hacen ver -por ejemplo- a través de la televisión?. Este es el problema, porque según lo que veamos, así será nuestra imagen del mundo, que puede tener muy poco que ver con la realidad. Puede parecer que estoy en contra de la imagen, y no es así. Estoy en contra de las actitudes acríticas, de un mirar "embobado".

19.3.12

Iglesia y finanzas

Benedicto XVI. "Caritas in Veritate", 65. 


Se requiere que las finanzas mismas, que han de renovar necesariamente sus estructuras y modos de funcionamiento tras su mala utilización, que ha dañado la economía real, vuelvan a ser un instrumento encaminado a producir mejor riqueza y desarrollo. Toda la economía y todas las finanzas, y no sólo algunos de sus sectores, en cuanto instrumentos, deben ser utilizados de manera ética para crear las condiciones adecuadas para el desarrollo del hombre y de los pueblos. Es ciertamente útil, y en algunas circunstancias indispensable, promover iniciativas financieras en las que predomine la dimensión humanitaria. Sin embargo, esto no debe hacernos olvidar que todo el sistema financiero ha de tener como meta el sostenimiento de un verdadero desarrollo. Sobre todo, es preciso que el intento de hacer el bien no se contraponga al de la capacidad efectiva de producir bienes. Los agentes financieros han de redescubrir el fundamento ético de su actividad para no abusar de aquellos instrumentos sofisticados con los que se podría traicionar a los ahorradores. Recta intención, transparencia y búsqueda de los buenos resultados son compatibles y nunca se deben separar. Si el amor es inteligente, sabe encontrar también los modos de actuar según una conveniencia previsible y justa, como muestran de manera significativa muchas experiencias en el campo del crédito cooperativo.

Tanto una regulación del sector capaz de salvaguardar a los sujetos más débiles e impedir escandalosas especulaciones, cuanto la experimentación de nuevas formas de finanzas destinadas a favorecer proyectos de desarrollo, son experiencias positivas que se han de profundizar y alentar, reclamando la propia responsabilidad del ahorrador. También la experiencia de la microfinanciación, que hunde sus raíces en la reflexión y en la actuación de los humanistas civiles —pienso sobre todo en el origen de los Montes de Piedad—, ha de ser reforzada y actualizada, sobre todo en los momentos en que los problemas financieros pueden resultar dramáticos para los sectores más vulnerables de la población, que deben ser protegidos de la amenaza de la usura y la desesperación. Los más débiles deben ser educados para defenderse de la usura, así como los pueblos pobres han de ser educados para beneficiarse realmente del microcrédito, frenando de este modo posibles formas de explotación en estos dos campos. Puesto que también en los países ricos se dan nuevas formas de pobreza, la microfinanciación puede ofrecer ayudas concretas para crear iniciativas y sectores nuevos que favorezcan a las capas más débiles de la sociedad, también ante una posible fase de empobrecimiento de la sociedad.

17.3.12

Bancarrota moral


Informa "El Mundo": Un ex directivo de Goldman: 'Me pone enfermo cómo se habla de timar a los clientes':



Es algo que muchos ya intuían pero pocas veces alguien desde dentro lo ha contado de forma tan clara. Un ex alto ejecutivo de Goldman Sachs, el gigante estadounidense de la banca de inversión, ha denunciado las malas prácticas de la entidad con el objetivo de sacar el máximo dinero posible a sus clientes.
"Hoy es mi último día en Goldman Sachs. [Después de 12 años] Puedo decir honestamente que el ambiente es ahora más tóxico y destructivo que nunca". Así comienza la carta que Greg Smith, director ejecutivo de la firma y jefe del negocio de derivados en Europa, Oriente Medio y África, publica en el 'New York Times' para explicar su renuncia.
"No tengo constancia de ningún comportamiento ilegal. ¿Pero se llevan las cosas al límite y se colocan productos complicados y muy lucrativos a clientes incluso si no son las inversiones más sencillas o las más adecuadas para ellos? Absolutamente. Cada día, de hecho", asegura el ejecutivo. "Me pone enfermo cómo la gente habla cruelmente de timar a sus clientes. Durante los últimos 12 meses he visto a cinco directores referirse a sus propios clientes como 'marionetas', algunas veces en correos internos", afirma Smith, que ha trabajado durante 12 años en la entidad.
"Actualmente, la pregunta más común que recibo de mis analistas 'junior' sobre derivados es: ¿Cuánto dinero podemos sacarle a este cliente?", afirma Smith.

La felicidad en San Agustín

Algunos textos de San Agustín sobre la felicidad:


El objeto de la felicidad: sus condiciones: "Todos deseamos vivir felices. No hay nadie en el género humano que no esté conforme con este pensamiento, aun antes de haber yo acabado su expresión. Ahora bien, según mi modo de ver, no puede llamarse feliz el que no tiene lo que ama, sea lo que fuere; ni el que tiene lo que ama, si es pernicioso; ni el que no ama lo que tiene, aun cuando sea lo mejor. Porque el que desea lo que no puede conseguir, vive en un tormento. El que consigue lo que no es deseable, se engaña. Y el que no desea lo que debe desearse' está enfermo. Cualquiera de estos tres supuestos hace que nos sintamos desgraciados, y la desgracia y la felicidad no pueden coexistir en un mismo hombre. Por lo tanto, ninguno de estos seres es feliz. Quédanos otra cuarta solución, y es, a mi parecer, que la vida es feliz cuando se posee y se arna lo que es mejor para el hombre. ¿En qué está el disfrutar una cosa sino en tener a mano lo que se ama ? No hay nadie que sea feliz si no disfruta aquello que es lo mejor, y todo el que lo disfruta es feliz; por lo tanto, si queremos vivir felices, debemos poseer lo que es mejor para nosotros" (De mor. Eccl. cath. 1, 3, 4: BAC. Obras t. 4 p.264; PL 32, 13124)


La felicidad está en la perfección del alma
LO MEJOR PARA EL HOMBRE: "Síguese de lo dicho que debemos buscar lo mejor para el hombre. Esto, desde luego, no puede ser cosa alguna que sea peor que él, porque lo que sea peor que él lo envilecería... ¿Será quizás otro hombre como él? Pudiera serlo, si no hubiese nada superior al hombre y susceptible de ser gozado por éste. Pero, si encontramos algo más excelente que pueda ser objeto del amor del hombre, no habrá duda de que debe el hombre esforzarse en conseguirlo para ser feliz.. Pues si la felicidad consiste en conseguir aquel bien que no tiene ni puede tener superior, a saber, el bien optimo, ¿cómo podremos decir que lo es la persona que no ha alcanzado su bien supremo? ¿Y cómo puede haber alcanzado el bien supremo si hay algo mejor a lo que pueda llegar?"

"Además, este bien debe ser de tal condición que no se pueda perder contra nuestra voluntad, porque nadie puede confiar en un bien si teme que se lo quiten aun queriendo conservarlo y abrazarse a él. El que no está seguro en el bien de que goza, no puede ser feliz mientras vive con ese temor" (ibid. 3, 5). Debemos, pues, buscar qué es lo que hay mejor para el hombre. Ahora bien, el hombre es un compuesto de alma y cuerpo, y, desde luego, la perfección del hombre no puede residir en este último (ibid. 4, 6). La razón es fácil: el alma es muy superior a todos los elementos del cuerpo, luego el sumo bien del mismo cuerpo no puede ser ni su placer, ni su belleza, ni su agilidad. Todo ello depende del alma, hasta su misma vida. Por tanto, si encontrásemos algo superior al alma y que la perfeccionara, eso seria el bien hasta del mismo cuerpo. Suponed que un auriga alimente, cuide y guie a sus caballos siguiendo mis consejos, ¿no soy yo el bien de esos caballos? Luego lo que perfeccione al alma será la felicidad del hombre (ibid. 5, 7 - 8)

16.3.12

Los derechos de las modelos

"asmoda" nos facilita una interesante noticia:


Sara Ziff, que fue descubierta como modelo a los 14 años en Manhattan, y que ha trabajado para firmas de tanto prestigio como Louis Vuitton, Chanel y Stela Mac Cartney, mantiene una lucha por este ideal desde hace ya algún tiempo. Primero fue la aparición de su Documental Picture M, producido junto con su novio, que trabaja en el mundo del cine, en el que revelaba que detrás de la cara glamurosa de las pasarelas en ocasiones se descubría explotación laboral,  abusos sexuales y drogas. 

El Documental produjo una gran polémica. En él había varios testimonios directos de modelos y, junto a aspectos positivos de su carrera como la muestra de camaradería y lazos estrechos entre ellas y los momentos alegres que comparten, había también muestras de los citados abusos. Ahora, con su presentación en Nueva York, “Modelle Alliance” ha dado un paso adelante al presentar el borrador de una Carta de Derechos que proteja esta profesión. 

La Asociación había tenido ya actuaciones destacadas como la solicitud a los diseñadores y encargados de las Semanas de la Moda de que no permitan fotógrafos en el backstage cuando las modelos se cambian de ropa y que presten más atención a los carnets de identidad de las chicas para que no suban a las pasarelas a menores de 16 años. 

13.3.12

Consejos para debatir en público

Religión en Libertad extracta los diez principios básicos que Catholic Voices considera que debe interiorizar un católico que acude a un debate televisivo para exponer la fe:

1. Busca la intención positiva detrás de la crítica

«En vez de pensar en los argumentos que vas a tener que rebatir, piensa en los valores que están detrás de esos argumentos. Busca el principio ético cristiano (a veces escondido) que sostiene esos valores. ¿Qué otros valores (cristianos) está ignorando o no teniendo en cuenta el que critica? Los problemas acaban siendo neurálgicos cuando tratan de valores absolutos; los conflictos, como las guerras, surgen cuando esos valores se ven amenazados.
»Eso es lo que genera la mentalidad defensiva y el antagonismo.


»En lugar de caer en esta trampa, cuando estés discutiendo piensa en los diferentes valores en juego y en cómo se deben sopesar. Después, reflexiona sobre como puedes, al principio de la discusión, unirte al valor que sostiene el que critica. Esto tiene un efecto cautivador y permite tener una discusión mucho más tranquila y considerada. Ya no eres un guerrero en una batalla cultural de valores absolutos, sino alguien que aporta tolerancia y sabiduría a un problema contencioso.
»A veces el valor que revelas puede no ser cristiano sino lo contrario, un valor opuesto a la concepción cristiana.

2. Aporta luz

»Como personas de fe, queremos arrojar luz sobre los temas difíciles: los temas ya son acalorados de por sí. Y también queremos que se vea, por nuestro comportamiento y manera de hablar, la Iglesia a la que pertenecemos y que nos ha formado. Cuando hablamos (y por la manera en la que hablamos), dejamos ver lo que queremos decir.

»Si acudes a una discusión para aportar luz en vez de calor, el énfasis será completamente diferente. Escucharás con atención la opinión del otro por mucho que estés en desacuerdo. Tu objetivo será dejar que entren rayos de luz sobre el tema, y así abrir la discusión, respetando el punto de vista del otro pero manteniendo el tuyo.


»Al igual que se puede llegar a la fe al ver la vida de personas de fe que impresionan, también se puede llegar a la luz en una discusión por la manera en que se habla. Mantener la calma nunca falla.

3. La gente no se acuerda de lo que has dicho, pero sí de cómo les has hecho sentir

»Intelectuales y teólogos: cuidado. La erudición es lo contrario a la comunicación, la cual se sirve de palabras sencillas para explicar ideas complejas. La finalidad no consiste en que tus argumentos sean lúcidos, sino en que tus palabras sean entendidas.

»Por supuesto, es muy importante la verdad que hay en tus palabras. El objetivo de ser un Catholic Voice es, por encima de todo, aclarar. Lo que nos proponemos al responder a preguntas o críticas no es más que a iluminar allá donde haya oscuridad o confusión. Pero no somos nosotros los que persuadimos; es la Verdad.

»Nuestra tarea consiste en servir a la Verdad lo mejor que podamos. Y cuando mejor servimos a la Verdad es cuando no intentamos “derrotar” al que se opone, sino lo contrario, buscamos actuar con civismo, empatía y claridad.

12.3.12

Educación invisible

José Javier Orengo reflexiona sobre la "educación invisible"


El Estado realiza una tarea elogiable al promover una enseñanza básica para todos los jóvenes, pero traspasa los límites de sus funciones –cometiendo abuso de poder- cuando se erige como educador de aquellos en detrimento del derecho fundamental que tienen los padres. Y aunque sea una realidad –triste realidad- que haya padres que no educan, no es motivo suficiente para apropiarse del derecho de educar a los hijos de quienes sí lo hacen. Que haya padres que no eduquen es un problema que el Estado debe intentar resolver, pero la solución no puede consistir en quitar un derecho fundamental al resto de padres y madres. 

Es cierto que, a veces, la frontera que separa la educación de la enseñanza (o instrucción) es tan tenue que resulta difícil distinguir hasta para el que se ha propuesto llevar a cabo tal separación. El profesor Víctor García Hoz hablaba de pedagogía invisible y nosotros podríamos hablar de educación invisible para designar a aquella que se da sin propósito de darla. Hasta llegar al límite de que cualquiera educa aun sin proponérselo. Y en esta línea, Maritain decía que, aun no habiendo una matemática cristiana, el maestro que esté animado por una sabiduría cristiana despertará en el estudiante -sin necesidad de palabras- algo que trasciende las matemáticas y cuya raíz primera está en el Intelecto divino. Ideas estas que muestran la dificultad para separar la educación de la enseñanza (o instrucción) y que inducen a preguntarnos: si esto pasa cuando nos proponemos tal separación, ¿qué será cuando no la hagamos? 

11.3.12

La bestia astuta

Esteban Rodríguez publica este interesante artículo:


El filosofo alemán Robert Spaemann, en su ensayo "El rumor inmortal", define muy gráficamente el modelo antropológico del postmodernismo laicista de raíces nihilistas como el de la "bestia astuta". Se trata de la concepción del hombre como un simio especialmente evolucionado dotado de una singular inteligencia o astucia que lo diferencia de otros animales sin dejar de serlo. Dice Spaemann que este hombre moderno que “se tiene a sí mismo como una bestia astuta” ha renunciado a llegar al conocimiento de la verdad y ocupa la mayor parte de su tiempo en cómo gestionar su lujuria, en cómo satisfacer sus apetencias, deseos e intereses y en como estar en la mejores condiciones para lograrlo. "Para una tal bestia no puede darse nada parecido al conocimiento de Dios". "Ocupados solamente en gestionar la propia lujuria consideran loco a todo disidente que se tome algo en serio, como por ejemplo, la verdad”. Como hemos reflexionado en algunas ocasiones se trata de un hombre que negando la ley natural la ha sustituido por "la ley del deseo" que lo somete y eso lo ha alejado de Dios. O en palabras de Santo Tomás de Aquino " el placer desordenado es la causa del odio a Dios".

En los componentes de la sexualidad animal de las especies más evolucionados como los mamíferos y las aves, la Zoología analiza tres parámetros instintivos determinantes para la perpetuación de la especie. Por un lado está el deseo, es decir la atracción sexual biológicamente natural. El animal se siente atraído hacia cualquier individuo del sexo opuesto de su especie. Por otro lado está el afecto, mediante el que se selecciona ritualmente uno de entre todos los individuos de sexo complementario de la misma especie, generalmente el mejor dotado de entre los disponibles que se usará en función de unos intereses marcados por el instinto de conservación y de perpetuación. Y por último lo que se llama el vínculo de apego, que es el que predispone a mantenerse unido con el individuo concreto deseado por la atracción sexual y seleccionado por el afecto. Tal vínculo se mantiene en la mayoría de los animales durante el periodo de cría y desaparece cuando las crías son autónomas, momento en el que también desaparece el interés afectivo de un individuo por otro.

En el hombre estos tres componentes puramente animales también están presentes, es decir existe la atracción sexual hacia el sexo opuesto, la tendencia a seleccionar por los afectos y las emociones a un sólo individuo del otro sexo y a mantenerse unido con él a través del vínculo de apego. Sin embargo en la sexualidad humana interviene un factor diferencial con respecto a las bestias, en la sexualidad de los individuos más desarrollados y mejor adaptados interviene la caridad hacia el otro, es decir el amor. Se piensa en el otro no como en objeto para satisfacer los intereses propios sino con la preocupación y el celo por colmar sus aspiraciones.

10.3.12

The Village

Villa de Obidos un pequeño pueblo en el que aparecen diferentes escenas de la vida diaria rural y de sus habitantes….


The Village from Pedro Sousa on Vimeo.

Distribución de la riqueza

Según los informes de desarrollo del Banco Mundial y de las Naciones Unidas tres cuartas partes de la renta mundial se concentra en un porcentaje muy pequeño de la población global. Por contraste mil millones de personas cuentan consoló el 2% de la riqueza del mundo.


Más concretamente: Las 356 personas más ricas del mundo disfrutan una riqueza que excede a la renta anual del 40% de la humanidad.
(LOBO ALONSO, José Antonio, "¿Está en peligro la Paz?" )

9.3.12

“Niveles” del amor conyugal


Suele ayudar a las personas casadas (sobre todo a partir de los 5 ó 7 primeros años de matrimonio) tener en cuenta que en la vida conyugal hay diversos niveles o estratos del descubrimiento gradual del otro cónyuge y de los requerimientos del amor verdadero. Nos lo explica Javier Vidal-Quadras:



a) La atracción física
Suele ser el primer impulso en el amor matrimonial. Hay cónyuges que pretenden instalarse en este nivel, con la perniciosa consecuencia de que la incapacidad de trascender esta sensación y convertirla primero en hondo sentimiento y después en amor cabal, conduce irremisiblemente a tratar a la persona como si fuera una cosa, un objeto. El efecto es fácil de deducir: si ya no me produce esa sensación de atracción física, tendré que buscar otro/a que me lo proporcione. ¿Es malo este nivel? No. El error consiste en considerarlo esencial y quedarse en él. En realidad ahí comienza, pero no acaba el amor. No es el final, no es la meta. Es un nivel que debe ser superado —no digo abandonado, sino superado, más aún, enriquecido— y envuelto por los siguientes, que le dan la razón de ser y lo elevan de categoría, lo humanizan.

b) El enamoramiento
El siguiente nivel es el enamoramiento. Lo que impulsa a decir, más allá de la atracción física: ¡qué bien se está contigo! Es un nivel más elevado que el anterior, al que engloba y asume. Se va descubriendo y apreciando la personalidad del cónyuge, sus cualidades morales, su modo de ser. También hay quien se instala en esta fase de un sentimiento agradable, incluso embriagador. Pero aquí radica también su límite: por decirlo de algún modo, uno se complace en su enamoramiento en lugar de enamorarse del cónyuge. Entonces, como sucedía en el nivel anterior, cuando a uno le abandona ese sentimiento piensa que el amor se ha extinguido, y se ve tentado a sustituirlo por otro que le haga sentir lo que ya no experimenta. El enamoramiento es bueno y hay que fomentarlo a lo largo de la vida matrimonial, pero no es el final del recorrido ni la esencia del amor. Hay que ir más a fondo.

c) El amor de la voluntad
Es el nivel plenamente humano, el de la voluntad inteligente y libre que decide amar al cónyuge y entregarse a hacerle feliz, más allá de las sensaciones y sentimientos que le suscita. Una voluntad que, por así decir, agarra con fuerza el corazón y lo lleva donde quiere: a la persona amada, en todo momento, lugar y circunstancia. Una voluntad que afirma: amo y quiero amar cada vez más. Como ha escrito un clásico de la literatura: “No me he casado contigo sólo porque te quería, sino para quererte cada día más”. La persona casada ha de construir día a día el futuro del amor conyugal.
El matrimonio es “promesa” de amor y no sólo “pacto” o convenio. “Hoy en día es frecuente una versión débil y pactista del amor, que consiste en renunciar a que no se pueda interrumpir. Este modo de vivirlo se traduce en el abandono de las promesas: nadie quiere comprometer su elección futura, porque se entiende el amor como convenio, y se espera que dé siempre beneficios” (R. Yepes).

8.3.12

La dicha de vivir

"LA DICHA DE VIVIR" por Clara Lejeune, Ed. RIALP

  

"Mi padre es médico de la cabeza a los pies", dice Clara. Pero en su breve y extraordinario retrato también queda claro que estamos ante un profesor eminente, un investigador genial, un hombre profundamente enamorado de su esposa y de sus cinco hijos, dedicado en cuerpo y alma a sus pequeños enfermos.


Cuando la genética empieza a despuntar como ciencia, Jérôme Lejeune descubre la "Trisomía 21", aberración cromosómica que provoca el Síndrome de Down. La Sorbona crea para él, en 1964, la Cátedra de Genética Fundamental, que ocupa con 38 años. Es el catedrático más joven de Francia.

Un día explicó en la ONU el estatuto humano del embrión -también del afectado por trisomía 21-, y lamentó la degradación de algunas instituciones sanitarias que sustituían health por death. Conocía de antemano las consecuencias de su denuncia. Entre otras, la que anunció en un telegrama a su mujer: -Esta tarde he perdido el premio Nobel.

Al fallecer Gregory Peck, un periodista resumió su inmenso papel en "Matar a un ruiseñor" con estas palabras: "Átticus Finch es el padre que todos hubiéramos querido tener, y también el que todos querríamos ser". Es lo que pensarán muchos lectores al terminar esta magnífica semblanza. Y quizá piensen, también, que me he quedado corto.

San Josemaría le nombró Doctor Honoris Causa por la Universidad de Navarra
Está abriéndose su Proceso de Beatificación