28.2.09

¿Por qué el matrimonio es para siempre?

Nos parece interesante y clarificador este artículo de Montserrat Gas profesora del IESF, publicado en Mujer Nueva.


¿Somos libres de volar? No, porque la naturaleza no nos ha dotado de esa capacidad que, en cambio, tienen la mayoría de las aves. ¿Un médico puede dejar de serlo? Puede decidir no ejercer esa profesión, pero sus conocimientos de Medicina le acompañarán el resto de su vida. La realidad de lo que somos, y de cómo vamos forjando nuestra propia identidad con nuestra actuación libre, nos impone sus límites. Es bueno que sea así. Y es de sabios aceptarlo.

Lo mismo ocurre con el matrimonio. ¿Somos acaso libres de dejar de ser hijos de nuestros padres? No, porque se es hijo, y ésa es una identidad imborrable, que es para siempre. Nadie lo duda. Pero ¿y ser cónyuges? ¿Se puede dejar de ser marido o mujer? Según una visión hoy bastante difundida, la respuesta sería afirmativa: todos los días oímos hablar de ex-maridos o ex-mujeres, o simplemente, de los "ex". ¿Es esto realmente así? ¿O es más bien una forma de interpretar una realidad que puede resultar incómoda? Trataré de explicarme.

Lo que no es matrimonio

Para muchos el matrimonio no pasa de ser una relación creada por el Derecho o por la autoridad pública, un vínculo o lazo meramente "legal". El matrimonio sería una realidad creada por las leyes. En el matrimonio no serían las personas las que se vinculan entre ellas, sino que es la ley quien "crea" el lazo matrimonial entre los cónyuges, como algo externo y distinto de ellos, que no las implica personalmente.

Vistas así las cosas, sería lógico pensar que, en virtud de la misma autoridad, quien puede "casar" a dos personas, las puede también "descasar", es decir, puede deshacer esa relación creada por la ley. Por otro lado, muy a menudo se identifica el matrimonio con una relación sentimental. ¿Y qué son los sentimientos? Movimientos de la afectividad humana, por naturaleza volubles, que hoy son y mañana pueden dejar de ser. Cuando las relaciones humanas se basan exclusivamente en los sentimientos, son relaciones débiles, frágiles, caducas. Surgen con facilidad, pero se rompen con la misma rapidez con que nacen.

No hay más que echar una ojeada a las revistas del corazón para comprobar el fluctuar de lo que son simplemente "compañeros sentimentales". Lo que no dicen esas publicaciones es que detrás de esos continuos cambios de pareja hay una profunda, aunque a veces inconsciente, frustración. Lo que busca el corazón humano es amar y ser amado, y el anhelo del corazón es que ese amor sea estable y duradero. Pero esa estabilidad es imposible que se dé en una relación basada solamente en los sentimientos. (Ver texto completo)

1 comentarios:

amparo dijo...

El matrimonio y la familia son el eje fundamental , en los que se sostiene todo lo demás. Es ardua tarea y más en una sociedad en la que como decía Doctolleski "en una sociedad sin DIOS todo está permitido".Un cristiano coherete siempre será un poquito diferente a los demás , esto requiere coraje y fortaleza .Tengamos siempre presentes las palabras de juan Pablo II"no tengáis miedo, abrid vuestro corazón de par en par a CRISTO".