30.9.09

Caridad, familia, desarrollo


Ramiro Pellitero nos explica su visión de la última Encíclica del Papa:

Si se pudiera reducir a un solo tema el pontificado de Juan Pablo II, habría que decir: “El hombre, camino de la Iglesia”. Esto es, la visión humana de la persona, con sus dos “alas”, la fe y la razón. Este planteamiento se situaba en continuidad con los anteriores pontificados, especialmente el de Pablo VI, marcado por el Concilio Vaticano II. Ahora el pontificado de Benedicto XVI está caracterizado y dominado por un solo concepto que asume los anteriores y enriquece su horizonte: la caridad. Y conviene mucho detenerse en ello, porque con frecuencia no se percibe el paso en profundidad que supone.

La caridad, es, en primer lugar, según el diccionario del español, una de las tres grandes virtudes teologales de los cristianos, que nos hacen participar de la misma vida divina. Es una virtud que se opone a la envidia y a la enemistad. Derivadamente, se llama caridad a la limosna o al servicio gratuito que se presta a los necesitados; más en general, a la solidaridad que compadece y pone remedio, o al menos alivio, al sufrimiento ajeno. Y sucede que estos sentidos derivados, que tienen que ver con la beneficencia, con algo que se da –un poco de dinero, de ropa, de tiempo, etc.–, con frecuencia se han adueñado de la caridad hasta ocultar su sentido genuino, que es precisamente el que da el sentido a todos los demás.

La tercera encíclica de Benedicto XVI traza el marco de “la caridad en la verdad” para el “desarrollo humano integral”. Esa caridad en la verdad la ha realizado plenamente en el mundo Cristo, y al fundar su Iglesia le confió la misión de llevarla a cabo hasta el final de los tiempos. La misión de la Iglesia consiste en servir a la verdad que libera: a Dios y al mundo en términos de amor y verdad; y, como consecuencia, ponerse al servicio del desarrollo humano integral, concretamente promoviendo la “fraternidad universal”. Esto lo comparte con muchas personas que trabajan por la promoción humana; pero la Iglesia al hacerlo dispone de una tradición que abre ese servicio a la plenitud de la verdad y a la plenitud del bien.

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Si se pudiera reducir a un solo tema el pontificado de Juan Pablo II, habría que decir: “El hombre, camino de la Iglesia”. Esto es, la visión humana de la persona, con sus dos “alas”, la fe y la razón. Este planteamiento se situaba en continuidad con los anteriores pontificados, especialmente el de Pablo VI, marcado por el Concilio Vaticano II. Ahora el pontificado de Benedicto XVI está caracterizado y dominado por un solo concepto que asume los anteriores y enriquece su horizonte: la caridad. Y conviene mucho detenerse en ello, porque con frecuencia no se percibe el paso en profundidad que supone.

La caridad, es, en primer lugar, según el diccionario del español, una de las tres grandes virtudes teologales de los cristianos, que nos hacen participar de la misma vida divina. Es una virtud que se opone a la envidia y a la enemistad. Derivadamente, se llama caridad a la limosna o al servicio gratuito que se presta a los necesitados; más en general, a la solidaridad que compadece y pone remedio, o al menos alivio, al sufrimiento ajeno. Y sucede que estos sentidos derivados, que tienen que ver con la beneficencia, con algo que se da –un poco de dinero, de ropa, de tiempo, etc.–, con frecuencia se han adueñado de la caridad hasta ocultar su sentido genuino, que es precisamente el que da el sentido a todos los demás.

La tercera encíclica de Benedicto XVI traza el marco de “la caridad en la verdad” para el “desarrollo humano integral”. Esa caridad en la verdad la ha realizado plenamente en el mundo Cristo, y al fundar su Iglesia le confió la misión de llevarla a cabo hasta el final de los tiempos. La misión de la Iglesia consiste en servir a la verdad que libera: a Dios y al mundo en términos de amor y verdad; y, como consecuencia, ponerse al servicio del desarrollo humano integral, concretamente promoviendo la “fraternidad universal”. Esto lo comparte con muchas personas que trabajan por la promoción humana; pero la Iglesia al hacerlo dispone de una tradición que abre ese servicio a la plenitud de la verdad y a la plenitud del bien.

De Pablo VI toma la "Caritas in veritate" la perspectiva del desarrollo como vocación de la persona y de la humanidad. “La verdad del desarrollo –en palabras de Benedicto XVI– consiste en su totalidad: si no es de todo el hombre y de todos los hombres, no es verdadero desarrollo”. De una parte el desarrollo humano integral, ya en el orden natural, pide la apertura de la persona al Dios vivo y transcendente; y con ello la apertura al orden sobrenatural de la gracia, de la amistad con Dios. Al mismo tiempo, el desarrollo humano integral como vocación pide que su centro sea la caridad; pues, como ya decía Pablo VI, la causa más importante del subdesarrollo es ”la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos”, de esa auténtica fraternidad cuyo germen es la Iglesia.

Por este camino se va viendo cómo la Caritas in veritate afronta, desde el principio, el tema Iglesia-familia de Dios en su proyección hacia la gran familia humana. Esto se observa con claridad al introducirse el capítulo que trata de cómo el desarrollo ha de realizarse “en colaboración con la familia humana”. En el trasfondo late la imagen, sencilla y elocuente por sí misma, de la familia. Al fin y al cabo, la familia de la Iglesia está formada por las familias de los cristianos.

“El desarrollo de los pueblos –subraya el Papa– depende sobre todo de que se reconozcan como parte de una sola familia, que colabora con verdadera comunión y está integrada por seres que no viven simplemente uno junto al otro”. Esa integración debe desarrollarse por medio de un redescubrimiento de la solidaridad que no anula a la persona sino que la realiza plenamente. Sucede algo así como con la familia natural: “De la misma manera que la comunidad familiar no anula en su seno a las personas que la componen, y la Iglesia misma valora plenamente la ‘criatura nueva’, que por el bautismo se inserta en su Cuerpo vivo, así también la unidad de la familia humana no anula de por sí a las personas, los pueblos o las culturas, sino que los hace más transparentes los unos con los otros, más unidos en su legítima diversidad”.

El horizonte de una sola familia humana se ilumina poderosamente por la fe en la relación de las Personas divinas en la única sustancia divina de la Trinidad. Pues bien, la Iglesia es el signo, en la historia, de esta unidad en la diversidad. Otras religiones y culturas se abren a esta familia universal, aunque con diversos valores que requieren ser examinados y purificados. La tesis central de la encíclica, que aparece desde el principio en el texto, se formula al final con una expresión que contiene precisamente la familia de Dios: “Sólo si pensamos que se nos ha llamado individualmente y como comunidad a formar parte de la familia de Dios como hijos suyos, seremos capaces de forjar un pensamiento nuevo y sacar nuevas energías al servicio de un humanismo íntegro y verdadero”.

De esta manera se articulan los planos de la familia. Primero, la familia natural y humana. Segundo, a partir de las familias cristianas se compone la Iglesia, familia de Dios. Tercero, la Iglesia es signo e instrumento de la gran familia a la que la humanidad está llamada. Y cada uno de esos tres planos refleja, a su manera, la “familia” que Dios mismo es, en su Trinidad, donde se da la unidad en la diversidad. De ahí que “vivir la caridad en la verdad” –es decir, como participación del amor que Dios mismo es en su vida íntima, llevándola al seno de las familias, de la Iglesia y de la sociedad– sea el gran reto que Benedicto XVI está proponiendo desde el principio de su pontificado. El reto de no vivir simplemente uno junto al otro, de ser solidarios en la práctica y hasta el fondo. Con otras palabras, el reto de implicarse “de verdad” y “de hecho” en lo que significa la caridad, especialmente con los pobres y los necesitados. Aunque muchos ya lo hacen y muy bien, cada familia y cada escuela, cada parroquia, grupo y movimiento, cada institución de la Iglesia y la Iglesia misma, en sus niveles locales y universal, están llamados a dar un salto de “calidad” en la caridad. Para eso tenemos el ejemplo de los santos y, ante todo, de Cristo mismo.

Ramiro Pellitero, Instituto Superior de Ciencias Religiosas, Universidad de Navarra

29.9.09

La vida humana

Copio el último párrafo de un artículo publicado en ABC por César Nombela, catedrático de la Universidad Complutense. No hace literatura; no califica ni descalifica a nadie. Escribe con la frialdad y la claridad de un científico y de un profesor.


La vida humana es un proceso continuo, desde la concepción hasta la muerte. Limitar el derecho a vivir a haber superado catorce semanas de desarrollo fetal carece de justificación; ¿por qué no ocho o dieciséis? La evidencia científica también puede fundamentar el imprescindible salto a unos valores, en los que la consideración de los derechos de todos, la igualdad de todos los seres humanos desde el inicio de su existencia, cobra un sentido completo. El aborto provocado supone dar fin a una vida humana, causando farmacológica o mecánicamente la muerte del feto, además de interrumpir el proceso de comunicación feto-madre. Muchos se podrán resistir a darle valor a esta etapa del desarrollo humano, justificando una libertad total para acabar con ella. Otros llamamos la atención de la sociedad sobre lo importante que es la defensa de la vida del ser humano en todas sus etapas. ¿Pueden los datos de la Ciencia tomarse como base de una actitud neutral? A mi juicio, la respuesta es no.

27.9.09

Desarrollo imposible sin ética

La tercera encíclica de Benedicto XVI, ‘Caritas in veritate’, propone la virtud de la caridad como eje del futuro desarrollo económico en plena recesión mundial. Todas las encíclicas del Papa levantan expectación, pero esta lo ha hecho de forma especial. Se ha señalado el origen moral de la crisis económica que azota al mundo desarrollado —porque los pobres siempre están en crisis—, y muchos esperaban de Benedicto XVI el ejercicio de su magisterio clarificador. Lo que ha fallado no es tanto el mercado en sí mismo sino las "referencias egoístas" que lo han regido durante demasiado tiempo. "La globalización no es ni buena ni mala, será lo que la gente haga de ella". Considera erróneo, afrontar el problema del desarrollo imponiendo a la población políticas de control de la natalidad.


Encontramos en la web AGEA.net este interesante comentario a la última Encíclica del Papa:
El Papa ha respondido con el documento "Caritas in veritate", una encíclica (la tercera desde que ocupa la Sede de Pedro) dividida en seis partes, que ostenta un marcado carácter social. Algunos medios se han apresurado a tildar al Pontífice de socialista, o poco menos. Ya se sabe que los medios elogian o atacan al Papa en función de la coincidencia de sus manifestaciones con la línea editorial que defienda la empresa mediática en cuestión. Pero el Papa siempre defiende los mismos valores, y su mensaje no es susceptible de adaptaciones a los tiempos porque el tiempo de la Iglesia se mide en la eternidad.

La encíclica la presentó el cardenal Renato Martino en el Aula Pablo VI de El Vaticano, un día antes del comienzo de la reunión del G-8 en Italia. De hecho, Benedicto XVI ha enviado el texto a la cumbre, un acto muy pertinente habida cuenta de que en él aboga por un nuevo orden financiero que busque el bien común, y afirma la necesidad de ética que tiene la economía, pues el mercado “no es el lugar de atropello del fuerte sobre el débil”. La Librería Editorial Vaticana ha tirado medio millón de ejemplares en italiano y prepara ya una segunda edición.

Déficit ético

En "Caritas in veritate", el Pontífice asegura que la crisis muestra que los tradicionales principios de la ética social, como son la transparencia, la honestidad y la responsabilidad “no pueden ser descuidados”. “La crisis nace de un déficit de ética en las estructuras económicas”, insiste. El Obispo de Roma señala que la economía no elimina el papel de los Estados y tiene necesidad de “leyes justas”, y denuncia la mentalidad de la economía globalizada de lograr beneficios a cualquier precio. Lamenta que esa codicia haya conducido a la peor crisis económica desde la Gran Depresión, por lo que exige “nuevas normas” y controles. Benedicto XVI ha trabajado durante dos años en el documento, y su publicación mundial un día antes del G-8 reviste una clara intencionalidad de coordinar esfuerzos frente a la crisis, aportando directrices útiles desde la autoridad moral e intelectual que asiste al vicario de Cristo.

“El desarrollo es imposible sin hombre rectos, sin operadores económicos y hombre políticos que sientan profundamente en sus consciencias la llamada del bien común”, afirma Benedicto XVI. Su llamamiento a una regeneración de las actitudes empresariales y políticas ha sido muy comentada. Pero sobre todo, el Papa incide en la reforma espiritual del hombre como causa necesaria de la mejoría del mundo: “Creerse autosuficiente y capaz de eliminar por sí mismo el mal de la historia ha inducido al hombre a confundir la felicidad y la salvación con formas inmanentes de bienestar material y de actuación social”.

El nuevo documento del Papa Ratzinger retoma los temas sociales contenidos en las encíclicas Populorum progressio, de 1967, escrita por Pablo VI, y Sollicitudo rei socialis, sobre la misma temática, escrita por Juan Pablo II en 1988. (Ver texto completo)

25.9.09

La tiranía de los hijos

Leo en la edición digital de "La Gaceta" este interesante artículo de Clemente Ferrer sobre la publicidad infantil :


La publicidad busca al niño con inquietud. El niño pide cosas vehementemente a sus padres. Y los progenitores se lo compran todo. He aquí el triángulo de la actual sociedad del consumo infantil.

Robert Rochefort, director del Centro de Investigaciones y Documentación sobre el Consumo en Francia dijo que los ñiños, desde los 3 años, son consumidores directos y ordenan continuamente a sus padres lo que se debe comprar.

El Instituto del Niño francés ha calculado que los niños gastan más de 3.800 millones de euros al año en el país vecino. Además determinan el 75% de las compras de cereales, el 73% de las de leche fermentada, el 72% de las actividades de ocio y el 43% de las veces el lugar donde se disfrutarán las vacaciones.

Por otra parte, las criaturas nada más pisar la guardería o el colegio empiezan a compararse con sus compañeros de pupitre. ¿Qué mochila cuelga a la espalda, qué camiseta y modelo de zapatillas deportivas lleva puestas, qué bocadillo le ha preparado su mamá? La espiral de la comparación y de los primeros brotes de envidia está servida. Cada niño desea lo que tienen sus nuevos amigos, aunque lo suyo pueda ser más caro y de mejor calidad.

Cuando sale del colegio, el niño empieza a pedir todos esos objetos de deseo. Y los padres harán todo lo posible por satisfacer los caprichos del rey de la casa. El niño pasa entonces a ser un tirano sin piedad.

El hijo es mucho más inocente que sus padres en ganar la carrera consumista. Los padres y los profesores deben conocer que la felicidad está más en compartir que en poseer; en ser que en tener; en dar que en recibir; en la austeridad que en el despilfarro. Nada de eso lo sabe el niño, y por eso los culpables del despilfarro somos los adultos. Entre todos tenemos que educar a los niños en el consumo responsable.

La publicidad dirigida a los niños debe estar cuidada hasta el último detalle. El público infantil es un perfil decisivo de la audiencia y su condición de ser indefenso ante los mensajes, hace que la publicidad infantil deba estar tutelada por una regulación responsable. La publicidad dirigida al niño no debe engañar, ni manipular, debe ser clara en sus mensajes, ya que el público infantil puede confundir lo real con lo que solamente es aparente en el escenario de los anuncios publicitarios.

23.9.09

Looking for paradise

A todas aquellas personas que, dia a dia, con ternura, paciencia y mucho amor, crean pequeños paraisos. A todas aquellas personas que encuentran en estos paraisos la comprensión, dedicación y el cariño que necesitan.

21.9.09

Ocho retos para Obama

En un mensaje presentado como “agenda para el diálogo y la acción”, firmado en nombre de los prelados por el cardenal Francis George de Chicago, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, los prelados recordaron a Obama los temas de su mandato que más preocupan a la Iglesia.


Estas son las cuestiones fundamentales para los obispos norteamericanos, extraídas de sus escritos:

1. Defensa de la vida y el bien común. Los obispos prometen “hacer de este periodo de cambio nacional un tiempo de avance hacia el bien común y defender la vida y la dignidad de todos”.

2. Ante la crisis, afrontar las injusticias. Los prelados instan a “fuertes, prudentes y efectivas medidas para afrontar el terrible impacto y las injusticias de la crisis económica”. La Iglesia aboga “por una clara prioridad hacia las familias pobres y los trabajadores vulnerables, en el desarrollo e implementación de medidas de recuperación económica, incluyendo nuevas inversiones, al mismo tiempo que un reforzamiento de la red de seguridad social nacional”.

3. Sanidad para todos. En cuanto al servicio de salud, piden una “cobertura verdaderamente universal de los servicios sanitarios”. También demandan un liderazgo estadounidense continuado en la lucha contra el VIH-sida y otras enfermedades con modos que sean a la vez “efectivos y moralmente adecuados”.

4. Defensa de la vida en todas sus etapas: contra el aborto y la eutanasia. Al mismo tiempo, vuelven a insistir en la necesidad de “que se proteja toda vida humana, incluyendo la vida prenatal” y que también incluya “una diversidad de opciones que aseguren el respeto a las convicciones de pacientes y proveedores”. Prometen trabajar para proteger las vida de los miembros más vulnerables y sin voz de la familia humana, especialmente niños no nacidos, personas con minusvalía o enfermos terminales. “Defenderemos con contundencia el derecho fundamental a la vida desde la concepción hasta la muerte natural”, dicen, así como “animaremos a todos y cada uno a buscar un común acuerdo para reducir el número de abortos con métodos que afirmen la dignidad de las mujeres embarazadas y sus hijos no nacidos”.

5. Acabar con los conflictos bélicos y la persecución religiosa. En cuanto a los conflictos internacionales, los prelados subrayan la necesidad de “una transición responsable en un Irak libre de persecución religiosa”. También urgen a que se realicen esfuerzos para “un final del conflicto violento y una justa paz en Tierra Santa”.

6. Atender la voz de los más pobres. En sus escritos, los obispos prometen “ser voz de los pobres y los vulnerables de nuestro país y de todo el mundo que serán los más adversamente afectados por todas las amenazas del medio ambiente”.
Piden la reparación de “un sistema de inmigración roto que daña tanto a nuestro país como a los inmigrantes”. Afirman que tal reforma “debe incluir un itinerario hacia conseguir la ciudadanía con atención al hecho de que el comercio internacional y las políticas de desarrollo influencian las oportunidades económicas en los países de procedencia de los inmigrantes”.

7. Defensa del matrimonio. Subrayan los obispos su apoyo al matrimonio que, afirman, es “una unión confiada, exclusiva y por toda la vida de un hombre y una mujer y debe permanecer tal en la ley”.

8. Educación acorde a las convicciones. Sobre educación, los obispos prometieron “seguir apoyando iniciativas que proporcionen recursos a todos los progenitores, especialmente a quienes tienen medios modestos, para poder elegir la educación que mejor responda a las necesidades de sus hijos”.

20.9.09

Presencia del crucifijo

El alcalde socialista de Baena (Córdoba), Luis Moreno, ha mantenido el crucifijo del salón de plenos del Ayuntamiento de la localidad andaluza. Ante la petición de retirada del partido político Izquierda Unida, IU, de todo símbolo religioso que hubiera en el Consistorio baenense. No se pierdan la argumentación clara de este valiente alcalde que se basa en la libertad religiosa amparada por la Constitución Española de 1978:




Tras la lectura de la petición de IU, el edil señala que el Artículo 16 de la Constitución dice que:

1- Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.

2- Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3- Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española -repitiéndolo dos veces esta última frase- y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

Y reiteró pero con la Iglesia Católica, porque -a su juicio- la inmensa mayoría de nuestro pueblo es cristiana "y basta con observarles a ustedes para portar los santos y llevarlos en profesión o cómo corren detrás del obispo para besarle la mano".

19.9.09

Educación cristiana y familia

El Catecismo de la Iglesia explica así la importancia de la educación en la familia:


1655: Cristo quiso nacer y crecer en el seno de la Sagrada Familia de José y de María. La Iglesia no es otra cosa que la "familia de Dios". Desde sus orígenes, el núcleo de la Iglesia estaba a menudo constituido por los que, "con toda su casa", habían llegado a ser creyentes (cf Hch 18,8). Cuando se convertían deseaban también que se salvase "toda su casa" (cf Hch 16,31 y 11,14). Estas familias convertidas eran islotes de vida cristiana en un mundo no creyente.

1656: En nuestros días, en un mundo frecuentemente extraño e incluso hostil a la fe, las familias creyentes tienen una importancia primordial en cuanto faros de una fe viva e irradiadora. Por eso el Concilio Vaticano II llama a la familia, con una antigua expresión, "Ecclesia domestica" . En el seno de la familia, "los padres han de ser para sus hijos los primeros anunciadores de la fe con su palabra y con su ejemplo, y han de fomentar la vocación personal de cada uno y, con especial cuidado, la vocación a la vida consagrada" (Lumen Gentium, 11).

1657: Aquí es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia, "en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y el amor que se traduce en obras" (Lumen Gentium, 10). El hogar es así la primera escuela de vida cristiana y "escuela del más rico humanismo". Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de su vida.

16.9.09

Bach y la familia

Cristina Zudaire, madre de familia y organista, es una apasionada de las obras de Bach. Ha sabido transmitir el gusto por la música a su marido y sus hijos. Esta supernumeraria del Opus Dei vive en Rauch (Argentina) y explica cómo "en el alboroto de la vida ordinaria" hay siempre un lugar para la belleza. El testimonio se recoge en la web opusdei.es.

"Mi padre fue quien me alentó a estudiar música desde chica y, a pesar de que nuestros medios económicos eran escasísimos, se empeñó en comprar un buen piano y luego elegir la maestra más prestigiosa de mi ciudad de origen, La Plata (Buenos Aires), para tomar clases con ella".

"Conocí la Obra cuando tenía dieciocho años gracias a la amiga de una amiga de mi madre que me vinculó a la residencia cuando buscaba acercarme al sacramento de la Confesión. En esos momentos estudiaba Música y profesorado de Filosofía, donde conocí a mi esposo, Daniel. Poco antes de casarme, pedí la admisión a la Obra. Quisimos vivir en Rauch, una localidad rural de la llanura pampeana donde él había nacido, con la ilusión de formar una familia numerosa".


15.9.09

El nuevo paganismo

¿Tiene hoy mayor atractivo el paganismo? ¿Cabe hablar de que el paganismo se ha convertido para nuestra civilización en la gran tentación? Recuperamos este artículo de José Miguel Odero ilustrando esta cuestión.


Esta es el tesis del filósofo norteamericano Thomas Molnar, autor de una publicación sobre el tema: "La tentación pagana" (Thomas MOLNAR, The Pagan Temptation, W.B. Eerdmans Publishing Cy., Grand Rapids (Michigan) 1987, 201 pp ). Molnar piensa que las sociedades de raigambre cristiana han ido apartando equivocadamente de la vida de los hombres los signos de lo sagrado: El escenario de cualquier ciudad del mundo occidental muestra que la religión ha sido total y sistemáticamente excluida de la vida activa de los ciudadanos. Las viejas iglesias parecen museos, las nuevas parecen naves industriales. Sacerdotes y religiosas parecen burócratas atareados, sobre todo desde que no ostentan signo alguno de su vocación sagrada. Los sermones, como los editoriales de los periódicos, tratan de temas políticos, sociales y económicos. Las escuelas cristianas imitan a las laicistas… No se pueden encontrar rastros del componente cristiano de la civilización en ningún sector de la vida política, legal o económica, tampoco en los medios de comunicación y ni siquiera en la literatura y el arte.

La descripción de Molnar es algo drástica, y quizás responde más a la situación de los Estados Unidos que a la de España; sin embargo, como tendencia dominante en la sociedad y en la cultura actuales es innegable el empuje de ese secularismo creciente. El diagnóstico del autor es que, ante la racionalización progresiva de la cultura cristiana, se ha ofuscado la sacralidad, que es una necesidad auténtica de la vida humana. Por eso se explica que muchos hombres busquen hoy esa sacralidad en experiencias exóticas: las religiones orientales, las sectas…

El libro de Molnar propone acertadamente que es precisa una resacralización dentro del plan de recristianización de la civilización occidental: Debemos afirmar y creer que tal retorno es posible, y hemos de trabajar para restaurar el papel de los símbolos en la verdad cristiana, en oposición a las falsas ideologías del paganismo.

El tema del neopaganismo también ha desatado el interés y la preocupación de otros autores. El neopaganismo del siglo XX -ha escrito Peter Kreef- ha renunciado a tres de las componentes del paganismo clásico grecorromano: La pietas, es decir, el sentido de lo sagrado que debe ser venerado; la moderación y la conciencia de que existe una ley moral universal. El neopaganismo es profundamente subjetivista, porque desconoce a un Dios personal. De este modo, un dios panteísta como la Fuerza de "La Guerra de las Galaxias" es inmensamente popular, porque es como un libro en la estantería -según escribió C.S. Lewis-: asequible cuando uno quiere, sin que moleste cuando no se desea. ¡Cuánto más conveniente pensar que somos burbujas de la espuma divina, que hijos rebeldes de un razonable Padre divino! El panteísmo carece de sentido del pecado, porque pecado significa separación, y nadie puede ser separado nunca del Todo. El nuevo paganismo es el triunfo del ilusionismo. Sin perder la emoción y la pátina de la religión, se elimina el temor de Dios.

El fenómeno está ahí. El conocido periodista y escritor Tom Wolfe hacía notar que para muchos ciudadanos el arte ha reemplazado literalmente a la religión. El arte es la forma de religión que los gobiernos y los ricos encuentran decoroso promover.

Una de las formas del neopaganismo del siglo XX ha sido descrita y alabada hace años por Albert Camus. Camus describía el encanto del naturalismo, del culto al propio cuerpo. Un culto que tantos hombres obsesionados con la preocupación por la salud tributan diariamente mediante ritos continuados: dietas sacrificadas, un "jogging" exhaustivo, baños de sol… Estos bárbaros que se relajan en las playas -escribía Camus-, tengo la esperanza insensata de que, quizá sin saberlo, están modelando el semblante de una cultura en que la grandeza del hombre encontrará al fin su verdadero rostro. Este pueblo, totalmente lanzado a su presente, vive sin mitos, sin consuelo. Ha situado todos sus bienes en esta tierra, y por eso ha quedado sin defensa contra la muerte. Me entero de que no hay dicha humana ni eternidad fuera de la curva de los días. Estos bienes irrisorios y esenciales, estas verdades relativas, son las únicas que me conmueven. Los otros, los "ideales", no tengo bastante alma para comprenderlos. No es que sea preciso portarse como bestias, pero no encuentro sentido a la dicha de los ángeles (Ver texto completo).

13.9.09

Benedicto XVI habla del cambio climático

"Que no sean los más pobres los que más paguen por el cambio climático"

El pasado 30 de agosto el Papa pidió que no sean los más pobres los que paguen el mayor precio del cambio climático, este domingo tras el rezo del Ángelus, ante numerosos fieles presentes en el patio del palacio apostólico de Castel Gandolfo. “En particular, animo a los países industrializados a cooperar responsablemente por el futuro del planeta y para que no sean las poblaciones más pobres las que paguen el mayor precio del cambio climático”, dijo.


Sus palabras estuvieron motivadas por la celebración, en Italia el próximo martes 1 de septiembre, de la Jornada para la salvaguarda de lo creado, que, en esta ocasión, tiene como tema la importancia del aire. Benedicto XVI calificó esta jornada como “un acontecimiento significativo, de relevancia también ecuménica”.

Este año, esta jornada tiene como tema la importancia del aire, que el Papa consideró un “elemento indispensable para la vida”. “Como lo hice en la Audiencia general del miércoles pasado –destacó el pontífice--, exhorto a todos a un mayor compromiso por la tutela de lo creado, don de Dios”. Ese día, el Papa  abogó por la edificación de un nuevo modelo de desarrollo que salvaguarde el medio ambiente, e invitó a la comunidad internacional a una conversión ecológica.

"Experimentando la común responsabilidad por la creación, la Iglesia no sólo está comprometida en la promoción de la defensa de la tierra, del agua y del aire, entregados por el Creador a todos, sino que sobre todo se empeña por proteger al hombre de la destrucción de sí mismo", afirmó.

11.9.09

Tocar y luchar

En 1975, el economista venezolano y músico amateur, José Antonio Abreu fundó la Acción Social para la Música y se convirtió en su director. Él recibió el Premio Nacional de Música por este trabajo en 1979. En 1995, Abreu fue designado por la Unesco como Embajador Especial para el desarrollo de una Red Global de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, también como representante especial para el desarrollo de la red de orquestas en el marco del «Movimiento Mundial de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles».

Su red de 120 orquestas juveniles y 60 orquestas infantiles, con un número de aproximadamente 100.000 jóvenes, más adelante estuvo bajo la supervisión del Ministerio de Familia, Salud y Deportes venezolano. Su meta es usar la música para la protección de la niñez por medio del entrenamiento, rehabilitación y prevención del comportamiento criminal.

El proyecto se dio a conocer internacionalmente en 1995 con la actuación de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil en el Kennedy Center de Washington (EE.UU.). Su destacada calidad artística ha llevado a las Orquestas del Sistema por todo el mundo, llegando a actuar en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, y ante el Papa Juan Pablo II. Algunos de los más prestigiosos directores del mundo, como Claudio Abbado, Zubin Mehta, Sir Simon Rattle (de la Filarmónica de Berlín), Gustavo Dudamel, actual director de la Sinfónica de Gotemburgo (Suecia) y que se formó en este sistema, y el maestro Eduardo Mata han dirigido a estos jóvenes, que han tenido la oportunidad de actuar con figuras de la talla de Plácido Domingo, Mstislav Rostropóvich, Alicia de Larrocha, Montserrat Caballé o Vladimir Spivakov, entre otros muchos.



El programa es conocido por rescatar a gente joven en circunstancias extremadamente empobrecidas del ambiente de abuso de drogas y el crimen en el que de otra manero ellos probablemente serían arrastrados. Participantes del programa que han comenzado carreras internacionales incluyen a Gustavo Dudamel y Edicson Ruiz. La organización incluye también talleres para niños y jóvenes, en los que aprenden a construir y reparar instrumentos y programas especiales para chicos con discapacidades o dificultades de aprendizaje, como el Coro de Manos Blancas, compuesto por niños sordos. La FESNOJIV presta asistencia técnica y organizativa a todas las escuelas públicas que solicitan su integración en el sistema musical y se apoya en las asociaciones de vecinos, de padres, ayuntamientos y representaciones institucionales para facilitarles los locales de ensayo o los instrumentos musicales necesarios.

Ha sido producida una película documental sobre El Sistema, intitulada «Tocar y Luchar». La película ha ganado varios premios, incluyendo "mejor documental" en el Festival de Cine Internacional de Las Américas y también el Festival de Cine Latino de Alburquerque.

10.9.09

Educar en valores

El diario ABC publica esta entrevista que tuvo lugar en un receso del Foro Ambrosetti, donde hubo tres intervenciones con marchamo español: los ex presidentes Aznar y González, y Joaquín Navarro-Valls, ex portavoz de la Santa Sede, cuya intervención sobre el liderazgo y los valores concluyó con una cerrada ovación.

-¿Asistimos a una crisis de valores que ha ido aumentado en los últimos años y lo hará más en el futuro, o estamos exagerando?

-Me parece que no exageramos, de momento, porque naturalmente predecir el futuro es siempre un ejercicio muy arriesgado. El tema no es sólo de la crisis de valores, este es un asunto en el que todos estamos de acuerdo. Donde hay disenso no es en el diagnóstico sino en la terapéutica. ¿Cómo se supera o se va más allá? En primer lugar el concepto mismo de valores, porque la gran confusión previa que hay hoy es leer el problema de los valores desde el interno de una ideología, entonces eso no es un valor.

-Pero los valores no llegan porque sí...
-El ser humano descubre los valores a través de una actitud interior que no es la del placer, que no es la del interés económico o de otro tipo. El ser humano necesita una educación a los valores, si no no se llega a ellos.

-Y volvemos a la educación como eje de casi todo...
-Exacto. Por ejemplo, se dice desde los tiempos clásicos que el ser humano es, para diferenciarlo de otros seres, un ser que habla. Entonces hablar es un valor, pero un momento, habla si se le enseña a hablar, si no se le enseña, no. O sea, el ser humano lo que tiene es capacidad para aprender los valores.

-¿La principal víctima de ese déficit de educación es el joven o el niño?
-Es quizás la más aparente. Es más dramático un viejo sin valores o con valores equivocados. Si es un niño puedo pensar que en el futuro modificará esta actitud, pero un adulto..., ya está hecho.

-¿Y cómo cambiamos esa tendencia educativa?
-Todo el mundo habla de formación, crisis de la educación, etc. ¿Qué es educar?, educar es literalmente introducir a una persona en la realidad, trabajo que yo puedo hacer si conozco la realidad, si no engaño al comunicar lo que es la realidad y si estoy educando a los valores. El hombre no inventa los valores, el hombre encuentra los valores. Yo no invento ningún valor, yo no invento la verdad, yo no invento la bondad, yo no invento la generosidad, todo eso me lo encuentro. Educar es simplemente introducir en ese mundo, si no conozco ese mundo, (ideólogo), si soy un ignorante de la realidad, si soy no una mente objetiva sino un ser subjetivo, entonces no puedo educar.

9.9.09

Decálogo de la serenidad




- Sólo por hoy, trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver el problema de mi vida, todo de una vez.

- Sólo por hoy, tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

- Sólo por hoy, seré feliz, en la certeza que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

- Sólo por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a todos mis deseos.

- Sólo por hoy, dedicaré diez minutos, de tiempo, a una buena lectura, recordando que como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

- Sólo por hoy, haré una buena acción y no lo diré a nadie.

- Sólo por hoy, haré por lo menos una cosa que no deseo hacer y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

- Sólo por hoy, haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.


- Sólo por hoy, creeré firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios, se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.

- Sólo por hoy, no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad. ¡Puedo hacer bien, durante doce horas, lo que me descorazonaría, si pensase tener que hacerlo durante toda la vida!

Juan XXIII


7.9.09

Deportistas ejemplares: Raúl

Fernando Sivit nos recuerda las virtudes de este gran deportista que es Raúl


En el campo Raúl juega habitualmente como delantero, Es considerado como un jugador inteligente, instintivo, de mentalidad ganadora y muy efectivo, algo que avala el hecho de que sea por ahora el máximo goleador de la Historia del Real Madrid y el máximo goleador de la Liga de Campeones. Domina también el juego aéreo siendo el máximo anotador de cabeza en activo de la Liga española. Sobre el terreno de juego APENAS RECIBE AMONESTACIONES Y JAMÁS HA SIDO EXPULSADO.

Raúl lleva quince temporadas jugando en el Real Madrid, al máximo nivel y sigue marcando goles y dando ejemplo. Y eso es así porque nunca ha bajado los brazos, a pesar de todos los títulos y reconocimientos que ha ganado. Este año cumple 32 años y sigue corriendo como cuando tenía 17. Todo, gracias a su MENTALIDAD GANADORA. Nunca destacó por su físico, nunca fue un jugador fuerte ni lo ha sido con el tiempo. Tampoco es el futbolista que mejor toque tiene, ni el más espectacular. No intentó regates de los que levantan a la grada. Pero se defendía en todo eso que muchos hacían a la perfección y les doblaba en ambición, esfuerzo y generosidad.

Futbolista de equipo

Pero Raúl es un futbolista de equipo, porque el fútbol es un deporte colectivo y él quiere lo mejor para el grupo. Gracias a su contribución, el Real Madrid ha entrado en el siglo XXI siendo el gran y prestigioso club que se fundó en el XX. En un fútbol profesionalizado como el que vivimos actualmente, se echan de menos a futbolistas como Raúl, profesionales dentro y fuera del campo.

Y también se añoran a los JUGADORES QUE NO PIERDEN NUNCA LA ILUSIÓN. Es el gran pecado de las grandes estrellas, pero Raúl NO CAYÓ EN LA VANIDAD. Se cuidó físicamente para llegar a la actualidad más en forma que muchos que ahora están en la veintena y en su plenitud futbolística.

SU LIDERAZGO ES ADMIRABLE por todos los que han compartido un instante con él, ya sea en el vestuario como compañero o en el campo como rival. Su pasión por este deporte le ha mantenido en el más alto nivel durante todo este tiempo.
Raúl es también grande en el tema familiar. Se casó con Mamen Sanz en julio de 1999. De ese matrimonio han nacido Jorge (2000), Hugo (2002), Héctor y Mateo (2005). Jorge, su primogénito, fue bautizado así en honor de su primer entrenador en el Madrid y descubridor, Jorge Valdano. Ahora esperan su quinto hijo.

6.9.09

Los políticos

El descontento hacia la clase política es ya un clamor. Alejandro Llano llega a afirmar que "la resignación sumisa al poder nos está acercando a la servidumbre".


Como rayo que no cesa, la clase política nos abruma, también durante el verano, con peleas de patio de vecindad, lanzándose denuestos desde los lugares —no precisamente austeros— donde transcurren sus vacaciones. Y el trabajo común, por hacer. La crisis sigue destruyendo empleos y cerrando empresas. Mientras, las únicas informaciones que nos llegan, con posibles remedios, provienen de instituciones en las que se tiene la buena costumbre de trabajar ocho horas diarias, cinco días a la semana.

No hemos asimilado una cultura política en la que el poder se entienda como servicio antes que como disfrute. Los que mandan se aíslan de la sociedad y se rodean sólo de quienes les halagan y les soportan todo. Es congruente entonces que aumente escandalosamente el número de empleados públicos —y de altos cargos— en todos los niveles de la Administración. No conciben el poder como una realidad porosa, abierta a los ciudadanos, sino como un enclave blindado, curvo sobre sí mismo.

Entre nuestros mandatarios, algunos responden más nítidamente a la caricatura del político profesional que se olvida de los ciudadanos y va a la suya. El proceder de los socialistas de los últimos meses es un modelo de conducta autorreferencial, únicamente afanada por los intereses del Gobierno y del partido, y de quienes componen ambas instancias.

4.9.09

Nuevas verdades

Para Francisco Santamaría, con la difusión indiscriminada de la “píldora del día después” se ha impuesto la idea de que no existe lo verdadero o lo falso, especialmente en materia moral. Existe una creencia generalizada de que la verdad es enemiga de la democracia. ¿Cómo resolver, entonces, las cuestiones sujetas a controversia? En su opinión se ha instaurado un nuevo criterio de verdad, al que parece que le va bien el nombre de 'verdad institucional'.



A partir del 1 de septiembre, en las comunidades en que se haya aprobado el oportuno protocolo, las farmacias podrán expedir la píldora postcoital sin receta. El Gobierno intenta de esta manera que el recurso a la 'píldora del día siguiente' -a la parece ser que recurren cada año más de 500.000 mujeres en España- resulte más sencillo, al no limitar su expedición a los centros de salud, hospitales o centros de planificación familiar. Este método anticonceptivo se liberaliza, al poder expedirse sin receta en las farmacias, y traslada a los farmacéuticos una acción reservada hasta ahora a los facultativos.

A propósito de este asunto, deseo hacer un comentario marginal. Me serviré para ello del reportaje elaborado por un diario nacional a propósito de la controversia suscitada por la inclusión del derecho a la objeción de conciencia de los farmacéuticos en el protocolo aprobado en Cataluña para la dispensación de esta píldora. El reportaje titula así: 'Farmacéuticos por encima de la OMS'; y subtitula: 'La confusión legal en torno a la objeción de conciencia deja una brecha abierta para la ideología. Boticarios de Cataluña podrán oponerse a vender la píldora pese a la decisión del Gobierno'. Disculpará el lector que haya transcrito toda la titulación, pero tanto la titulación como el contenido del reportaje resultan sumamente ilustrativos de la forma en que se dirimen en nuestra sociedad muchos asuntos controvertidos. En efecto, los titulares, en su intento de exponer, a la vez que de emitir, un mensaje a sus lectores acerca del debate, descalifican a los farmacéuticos objetores porque se sitúan "al margen de la verdad institucional".

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A partir del 1 de septiembre, en las comunidades en que se haya aprobado el oportuno protocolo, las farmacias podrán expedir la píldora postcoital sin receta. El Gobierno intenta de esta manera que el recurso a la 'píldora del día siguiente' -a la parece ser que recurren cada año más de 500.000 mujeres en España- resulte más sencillo, al no limitar su expedición a los centros de salud, hospitales o centros de planificación familiar. Este método anticonceptivo se liberaliza, al poder expedirse sin receta en las farmacias, y traslada a los farmacéuticos una acción reservada hasta ahora a los facultativos.

A propósito de este asunto, deseo hacer un comentario marginal. Me serviré para ello del reportaje elaborado por un diario nacional a propósito de la controversia suscitada por la inclusión del derecho a la objeción de conciencia de los farmacéuticos en el protocolo aprobado en Cataluña para la dispensación de esta píldora. El reportaje titula así: 'Farmacéuticos por encima de la OMS'; y subtitula: 'La confusión legal en torno a la objeción de conciencia deja una brecha abierta para la ideología. Boticarios de Cataluña podrán oponerse a vender la píldora pese a la decisión del Gobierno'. Disculpará el lector que haya transcrito toda la titulación, pero tanto la titulación como el contenido del reportaje resultan sumamente ilustrativos de la forma en que se dirimen en nuestra sociedad muchos asuntos controvertidos. En efecto, los titulares, en su intento de exponer, a la vez que de emitir, un mensaje a sus lectores acerca del debate, descalifican a los farmacéuticos objetores porque se sitúan al margen de la verdad institucional.
La razón principal por la que muchos farmacéuticos se negarán a expender la píldora del 'día siguiente' es por considerarla abortiva, ya que uno de sus posibles mecanismos de acción consiste en impedir la implantación del óvulo fecundado. La Organización Mundial de la Salud, que considera la píldora un medicamento esencial, la califica, sin embargo, como «anticonceptivo de emergencia». Aunque nadie niega que una de las posibles acciones de este preparado químico sea impedir la anidación del óvulo fecundado, la OMS no lo reconoce como abortivo. Así, pues, los posibles objetores a la píldora se consideran, sostiene el periodista, «por encima de la OMS». Siendo así que la OMS es un organismo internacional que vela por la salud de los habitantes del planeta, se le supone rigor científico; y, puesto que la ciencia es objetiva, y por tanto cierta, discrepar de lo que afirma la OMS le confina al discrepante a las tinieblas de la ideología, es decir, al territorio de las posiciones subjetivas e irracionales. Así lo entiende el firmante del referido reportaje, quien se lamenta de que en el asunto de la píldora haya «una brecha abierta para la ideología» cuando, por lo visto, tiene una respuesta científica y, por tanto, definitiva e incontestable.

Merece la pena analizar someramente el recurso por parte del periodista a la OMS. La píldora no es abortiva porque la OMS no ha llegado a calificarla como tal. Las cosas son o no son en virtud de lo que en cada caso algún organismo dictamine. Si alguien está medianamente atento a los debates sociales acerca de cuestiones con transfondo ético, habrá comprobado que el ejemplo en el que me estoy fijando representa un método bastante generalizado de resolverlos. Las cuestiones éticamente controvertidas se dirimen apelando a instancias de autoridad: una agencia de las Naciones Unidas, un tribunal de cierto rango -superior, supremo, constitucional, internacional-, una academia científica o artística, un comité ético, una comisión de expertos, una comisión parlamentaria o, si no hay otra cosa, un sindicato, una asociación profesional, o la vaporosa y siempre a mano 'comunidad científica'.
Lo significativo, desde mi punto de vista, es el nuevo estatuto de la verdad. Se ha impuesto la idea de que no existe lo verdadero o lo falso, especialmente en materia moral. Existe una creencia generalizada de que la verdad es enemiga de la democracia. ¿Cómo resolver, entonces, las cuestiones sujetas a controversia? Mi respuesta es que se ha instaurado un nuevo criterio de verdad, al que pienso que le va bien el nombre de 'verdad institucional'.

Una vez acordado que no existen verdades morales, se precisan nuevas fuentes de legitimidad para la toma de decisiones en un espacio público éticamente plural y polémico. Y para ello viene en nuestra ayuda y socorro la verdad institucional. Los partidarios de una u otra postura recurren a la ciencia y las instituciones como fuentes autorizadas de verdad. De modo que, en realidad, no hemos renunciado a la verdad, sino que la hemos transferido a las instituciones. Las instituciones se han convertido en las nuevas proveedoras de verdades. Las personas no estamos ya en condiciones de saber qué es lo que está bien o mal. Eso ahora es sólo competencia de las instituciones, cuyos dictámenes acaban tomado a través de transacciones políticas fuerza de ley, con un control sin fisuras del comportamiento social. Y ello en virtud de la fuerza descomunal de que queda investida una verdad que es ahora institucional y que no tolera la discrepancia ni, mucho menos, la objeción de conciencia, que llevaría a subvertir el único faro que ilumina nuestras incertidumbres: las verdades institucionales.

La paradoja reside en que una sociedad que renuncia a la verdad moral, transfiere la solución de los conflictos éticos a una nueva verdad, cuyas fuentes inapelables de autoridad reducen drásticamente la posibilidad del disenso. Las hogueras mediáticas se encargarán de reducir a los díscolos.

3.9.09

El papel de los abuelos

Remedios Falaguera escribe en “Escuela de familias” esta sabia reflexión sobre los abuelos:

“Amamos las catedrales antiguas, los muebles antiguos, las monedas antiguas, las pinturas antiguas y los viejos libros, pero nos hemos olvidado por completo del enorme valor moral y espiritual de los ancianos que en definitiva son también seres humanos antiguos”. (Lin Yutang)


Llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre los abuelos, puesto que como ya dije en una ocasión, “nadie duda de la importancia que tienen los abuelos para las nuevas generaciones. No sólo por su aportación generosa de vivencias y recuerdos, que fortifican la identidad familiar, sino por el ofrecimiento de sus talentos, el ejemplo de virtudes y valores vividos que ofrecen a los suyos, como referencia espiritual y moral imprescindibles para la unidad y continuidad de las familias de hoy en día”.

Y es que los abuelos de ahora, los abuelos del Siglo XXI, ya no son como los de antes: Tienen su propia vida, una vida más dinámica y autónoma, son independientes económicamente y viven preocupadas por su salud y su bienestar. Es más, nuestros abuelos, tienen su vida llena de nuevas inquietudes culturales, sociales y laborales. Y eso, sin menguar ni un ápice su maravilloso apoyo a nuestras vidas, sabiendo de su disponibilidad para darnos consejos, prestarnos ayuda para ser mejores, interesarse por nuestros problemas, estar pendiente de nuestras necesidades, sonreírnos, ofrecernos miradas de complicidad que solo unos padres pueden tener con sus hijos....

Pero, muchos matrimonios jóvenes, se han acostumbrado, unas veces por necesidad y otras muchas por comodidad, a que sean los abuelos los que ejerzan de padres y madres de sus nietos, que sean canguros de los pequeños y compañeros de juego “obligatorios”.

A pesar de que tenemos la certeza que ellos, SIEMPRE están dispuestos a prestarnos ayuda, la calidad de vida de una familia no puede apoyarse en la “utilización” de los abuelos. Debemos acudir a ellos sólo en caso de extrema emergencia, y así, evitaremos en gran medida las quejas y la confusión sobre el rol que se espera de ellos, sobre las ideas distintas en la educación de los niños y los celos que muchos padres sienten ante la “devoción filial” que sus hijos sienten hacia los abuelos.

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Remedios Falaguera escribe en “Escuela de familias” esta sabia reflexión sobre los abuelos:


“Amamos las catedrales antiguas, los muebles antiguos, las monedas antiguas, las pinturas antiguas y los viejos libros, pero nos hemos olvidado por completo del enorme valor moral y espiritual de los ancianos que en definitiva son también seres humanos antiguos”. (Lin Yutang)

Llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre los abuelos, puesto que como ya dije en una ocasión, “nadie duda de la importancia que tienen los abuelos para las nuevas generaciones. No sólo por su aportación generosa de vivencias y recuerdos, que fortifican la identidad familiar, sino por el ofrecimiento de sus talentos, el ejemplo de virtudes y valores vividos que ofrecen a los suyos, como referencia espiritual y moral imprescindibles para la unidad y continuidad de las familias de hoy en día”.

Y es que los abuelos de ahora, los abuelos del Siglo XXI, ya no son como los de antes: Tienen su propia vida, una vida más dinámica y autónoma, son independientes económicamente y viven preocupadas por su salud y su bienestar. Es más, nuestros abuelos, tienen su vida llena de nuevas inquietudes culturales, sociales y laborales. Y eso, sin menguar ni un ápice su maravilloso apoyo a nuestras vidas, sabiendo de su disponibilidad para darnos consejos, prestarnos ayuda para ser mejores, interesarse por nuestros problemas, estar pendiente de nuestras necesidades, sonreírnos, ofrecernos miradas de complicidad que solo unos padres pueden tener con sus hijos....

Pero, muchos matrimonios jóvenes, se han acostumbrado, unas veces por necesidad y otras muchas por comodidad, a que sean los abuelos los que ejerzan de padres y madres de sus nietos, que sean canguros de los pequeños y compañeros de juego “obligatorios”.

A pesar de que tenemos la certeza que ellos, SIEMPRE están dispuestos a prestarnos ayuda, la calidad de vida de una familia no puede apoyarse en la “utilización” de los abuelos. Debemos acudir a ellos sólo en caso de extrema emergencia, y así, evitaremos en gran medida las quejas y la confusión sobre el rol que se espera de ellos, sobre las ideas distintas en la educación de los niños y los celos que muchos padres sienten ante la “devoción filial” que sus hijos sienten hacia los abuelos.

Es verdad que los abuelos juegan un papel muy importante en la vida de los nietos. Pero, ¡no abusemos de ellos, por favor! Y para que esto no ocurra, no estaría de más recordar que el verdadero papel del abuelo es:


• Ejemplo y transmisor de valores.
• Mantiene el vínculo entre las generaciones haciendo de historiador de anécdotas familiares.
• Lazo de unión, estabilidad y protección.
• Modelo de serenidad ante el envejecimiento.
• Paño de lagrimas cuando el niño y/o los padres están triste
• Sus “batallitas” desarrollan en el niño no solo su imaginación, sino el sentido común del “buen hacer” y del “buen ser” en la vida.
• Es la persona perfecta para ejercer de “negociador” entre padres y nietos, ya que su experiencia puede ayudar en los momentos de crisis familiar.
• ...

Y recuerden: Los padres somos los modelos de referencia en la educación de nuestros hijos .No carguemos esa mochila a los abuelos. Ellos sólo tienen que llenar la casa de paz, conciliación y estabilidad aconsejando y apoyando a sus hijos en la educación de los nietos.

“Ojala que los abuelos vuelvan a ser una presencia viva en la familia, en la Iglesia y en la sociedad. Por lo que respecta a la familia, los abuelos deben seguir siendo testigos de unidad, de valores basados en la fidelidad a un único amor que suscita la fe y la alegría de vivir”, dice Benedicto XVI, y apostilla: “Ellos pueden ser -y son tantas veces- los garantes del afecto y la ternura que todo ser humano necesita dar y recibir. Ellos dan a los pequeños la perspectiva del tiempo, son memoria y riqueza de las familias. Ojala que, bajo ningún concepto, sean excluidos del círculo familiar. Son un tesoro que no podemos arrebatarles a las nuevas generaciones, sobre todo cuando dan testimonio de fe ante la cercanía de la muerte”.


1.9.09

"mientras siga lloviendo"

Mi amigo y poeta Ignacio Fernández Perandones me ha regalado un ejemplar de su libro su libro "Mientras siga lloviendo". Conocí la larga gestación de estos poemas en Asturias. "Muchas palabras han recorrido un largo camino antes de conseguir sus alas" (Ebner-Eschenbach). Ahora, ambos en tierras de levante poco dadas a la lluvia, seguimos sintiendo la nostalgia y el recuerdo de aquellos lugares donde algo bueno ocurrirá mientras siga lloviendo...


"El empuje de la multitud"

El empuje de la multitud es tan fugaz
como su propio silencio.

La masa es nada:
jamás hay claridad en la voz cuando suena
a muchedumbre.

Los dicursos nos exaltan
nos hacen amigos del cantar y las banderas
pero no nos desembocan.

Hablar
decir lo que se piensa
es derramar por los poros del alma
lo que tanta veces se ha sudado
y nada más.

Aquello que se inventa en soledad
jamás lo quiebra el viento.

Aquello que se busca detrás de las paredes
encuentra siempre cielo.

Con el susurro llegará pues la victoria
con el café de los amigos que tienen
tanto que contarse
con esa charla inútil
que en realidad no importa
y que todo lo resuelve

Jamás con las proclamas
sólo con el cuento inacabado que duerme
a los pequeños
llegaremos a ser libres.

Con la facilidad con que se estrechan las manos
y los cuerpos
con una simple mirada o un recuerdo
comenzaremos pronto a construir.

Ya nunca con torres ni pantallas
ni con focos que deslumbran.

Lejos de los paneles y de los mensajes
y de las grandes conclusiones luminosas
nuestro grito de pan abundará la tierra
como una sinfonía cotidiana
que nos llena del todo
y que no pesa.