30.6.10

¿Qué es hoy ser progre?

La famosa "crisis de las ideologías" nos obliga a redefinir muchos conceptos. Por ejemplo "ser progre" es como no decir nada. Hoy en día esta etiqueta es cada vez más confusa y contradictoria. Lo explica bien Piergiorgio Sandri en La Vanguardia:

"La caída del Muro y el avance social han dejado a los progres perdidos"


¿Se acuerdan? Se les podía reconocer con cierta facilidad, por su pelo largo, su americana de pana y su barba (estos dos últimos aspectos en el caso de los hombres, claro), y, en caso de requerirlas, sus gafas redondas. Sus gustos musicales –cantautores de canción protesta o determinado tipo de rock—y sus lecturas o su cine basado en películas comprometidas con temas de denuncia social los hacían también fácilmente identificables. Y, por encima de todo, lo que los hacía inconfundibles eran sus aspiraciones políticas en un momento en que lo que se llevaba… eran las aspiraciones políticas.

Eran lo que llamaríamos hoy una tribu urbana: los progres. Surgieron en los últimos años del franquismo y los primeros de la transición. Para los que no vivieran aquellos años o para quienes hayan olvidado su existencia, se trataba de personas pertenecientes a familias de clase media o media alta, de izquierdas (o de ultraizquierda según el caso), con inquietudes intelectuales, reivindicaciones de clase (obrera, aunque eso no siempre encajase con su declaración de la renta), y en sintonía, (con menor o mayor conocimiento de causa) con el Mayo francés. Ser progre era lo más in, aunque esto supusiera tener como ídolos unas figuras discutidas como el Che, Fidel Castro o Salvador Allende. En esa época una generación joven pasó a asumir un protagonismo inesperado en nuestro país, ya que con la transición se prejubiló la anterior vinculada al régimen. La lista de los adeptos era larga, muy larga.

Su enemigo, en aquel entonces, era claro: la derecha pura y dura, la dictadura y el imperalismo estadounidense (económico y militar). Les gustaban las tertulias en bares más o menos clandestinos, soñaban con un mundo mejor. De hecho, soñaban con cambiar el mundo en que vivían. ¿Qué queda hoy de los progres? ¿Aún hay personas que se pueden denominar así? Si los hay, ¿son los antiguos o son sus herederos? Y lo más importante, ¿qué quiere decir hoy ser progre?

El tiempo ha pasado y las ideas que se defendían en los albores de la transición española hoy en día han quedado desfasadas. Por ejemplo, los progres españoles de la época no querían casarse, defendían el sexo libre e impulsaron el divorcio. Por lo que se refiere a ese aspecto, su lucha ha terminado. Ahora el conjunto de la sociedad tiene asumidos estos valores como normales. Ya no es necesario, como entonces, predicar un cambio de modelo porque gran parte de este cambio... ya se ha producido.

3 comentarios:

Pedro Cubero Villalba dijo...

Aunque están muy pasados de moda y sus aportaciones ya están amortizadas, siguen monopolizando muchos de los lugares comunes y los temas de discusión.
Creo que urge cambiar los paradigmas en los que se basan las discusiones sobre la justicia social y el progreso de la humanidad, porque el socialismo real -en casi todas sus versiones- ha sido una pesadilla para la humanidad. No obstante, mientras sea el progresismo el que plantee los temas y los enfoques, seguiremos anclados en discusiones cada vez más bizantinas. Necesitamos hombres y mujeres que se atrevan a plantear las cosas de otro modo, no al pensamiento único.

Luis y Mª Jesús dijo...

donde está el resto del texto ?

Vicente Huerta dijo...

En el link "La Vanguardia"