31.7.10

Educación de la sexualidad

El Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF) acaba de lanzar un programa de educación sexual para niños y adolescentes. Aunque el programa forma parte de un plan más amplio, su puesta en marcha en España coincide con el plan del gobierno de imponer en las aulas una visión sesgada de la sexualidad


El programa SABE Escolar completa la estrategia educativa que emprendió el IVAF en 2001. La idea era suplir las carencias formativas que a menudo presentan las familias, los profesores y los alumnos en materia de educación sexual. En sintonía con la sección española del Instituto Pontificio Juan Pablo II, el IVAF comenzó a impartir sus programas a padres y profesores.

El primero de todos fue SABE Adultos, dirigido a los padres. Después surgió SABE Adolescentes, para padres y profesores con hijos o alumnos en esa edad. Más tarde, con el programa SABE Infancia, les llegó el turno a los padres y maestros de educación primaria.

Para cerrar el ciclo educativo, faltaba la formación directa a los alumnos. Esto es lo que acaba de hacer SABE Escolar. A diferencia de la visión que promueve el gobierno, este programa enmarca la educación sexual en el contexto de una relación amorosa, comprometida y estable. Esto, claro, adaptado a la edad de los alumnos. Para el sociólogo José Pérez Adán, uno de los promotores de esta iniciativa, SABE Escolar no es una simple respuesta de emergencia a la Ley del Aborto. Más bien, se trata de “una necesidad que se venía sintiendo desde hace tiempo para ayudar a niños y jóvenes a crecer en un ambiente saludable”.

1 comentarios:

Roberto Gómez dijo...

Es cierto: no es sólo un remedio para el aborto. Eso sería encontrarle un fin sesgado y de corto alcance.
La dimensión de la persona, en su relación con el otro, con el otro sexo, en una relación de amor entra esa dimensión sexual. Y no es sólo la genitalidad, sino el ser sexuado frente a otro, complementario, de otro sexo, al que se ama con todo su ser.
La persona no está constituida de compartimentos estanco: se es mujer u hombre en su totalidad. Así se llega a una educación sexual que consiste en la educación de la persona, en el ser humano, hombre o mujer, en su integridad.

La actual educación sexual impartida no pasa de meras herramientas para el placer, en el que se complementan búsquedas egoístas del propio yo.
Se fundamentan relaciones en estas bases, pero relaciones basadas en el yo te doy si tú me das a mí. No hay donación, hay trueque.

No hay dos personas amándose, sino dos compradores de placer. Y si queremos ser más concretos o más correctos, podríamos hablar de dos seres que se masturban mutuamente.

Un saludo.