30.6.10

¿Qué es hoy ser progre?

La famosa "crisis de las ideologías" nos obliga a redefinir muchos conceptos. Por ejemplo "ser progre" es como no decir nada. Hoy en día esta etiqueta es cada vez más confusa y contradictoria. Lo explica bien Piergiorgio Sandri en La Vanguardia:

"La caída del Muro y el avance social han dejado a los progres perdidos"


¿Se acuerdan? Se les podía reconocer con cierta facilidad, por su pelo largo, su americana de pana y su barba (estos dos últimos aspectos en el caso de los hombres, claro), y, en caso de requerirlas, sus gafas redondas. Sus gustos musicales –cantautores de canción protesta o determinado tipo de rock—y sus lecturas o su cine basado en películas comprometidas con temas de denuncia social los hacían también fácilmente identificables. Y, por encima de todo, lo que los hacía inconfundibles eran sus aspiraciones políticas en un momento en que lo que se llevaba… eran las aspiraciones políticas.

Eran lo que llamaríamos hoy una tribu urbana: los progres. Surgieron en los últimos años del franquismo y los primeros de la transición. Para los que no vivieran aquellos años o para quienes hayan olvidado su existencia, se trataba de personas pertenecientes a familias de clase media o media alta, de izquierdas (o de ultraizquierda según el caso), con inquietudes intelectuales, reivindicaciones de clase (obrera, aunque eso no siempre encajase con su declaración de la renta), y en sintonía, (con menor o mayor conocimiento de causa) con el Mayo francés. Ser progre era lo más in, aunque esto supusiera tener como ídolos unas figuras discutidas como el Che, Fidel Castro o Salvador Allende. En esa época una generación joven pasó a asumir un protagonismo inesperado en nuestro país, ya que con la transición se prejubiló la anterior vinculada al régimen. La lista de los adeptos era larga, muy larga.

Su enemigo, en aquel entonces, era claro: la derecha pura y dura, la dictadura y el imperalismo estadounidense (económico y militar). Les gustaban las tertulias en bares más o menos clandestinos, soñaban con un mundo mejor. De hecho, soñaban con cambiar el mundo en que vivían. ¿Qué queda hoy de los progres? ¿Aún hay personas que se pueden denominar así? Si los hay, ¿son los antiguos o son sus herederos? Y lo más importante, ¿qué quiere decir hoy ser progre?

El tiempo ha pasado y las ideas que se defendían en los albores de la transición española hoy en día han quedado desfasadas. Por ejemplo, los progres españoles de la época no querían casarse, defendían el sexo libre e impulsaron el divorcio. Por lo que se refiere a ese aspecto, su lucha ha terminado. Ahora el conjunto de la sociedad tiene asumidos estos valores como normales. Ya no es necesario, como entonces, predicar un cambio de modelo porque gran parte de este cambio... ya se ha producido.

28.6.10

¿Piensan los jóvenes?

Rescatamos, por su indudable interés, este artículo del profesor Jaime Nubiola. Catedrático de Filosofía. publicado en La Gaceta de los Negocios, 20 de noviembre de 2007:


La impresión prácticamente unánime de quienes convivimos a diario con jóvenes es que, en su mayor parte, han renunciado a pensar por su cuenta y riesgo. Por este motivo aspiro a que mis clases sean una invitación a pensar, aunque no siempre lo consiga. En este sentido, adopté hace algunos años como lema de mis cursos unas palabras de Ludwig Wittgenstein en el prólogo de sus Philosophical Investigations en las que afirmaba que "no querría con mi libro ahorrarles a otros el pensar, sino, si fuera posible, estimularles a tener pensamientos propios".

Con toda seguridad este es el permanente ideal de todos los que nos dedicamos a la enseñanza, al menos en los niveles superiores. Sin embargo, la experiencia habitual nos muestra que la mayor parte de los jóvenes no desea tener pensamientos propios, porque están persuadidos de que eso genera problemas. "Quien piensa se raya" -dicen en su jerga-, o al menos corre el peligro de rayarse y, por consiguiente, de distanciarse de los demás. Muchos recuerdan incluso que en las ocasiones en que se propusieron pensar experimentaron el sufrimiento o la soledad y están ahora escarmentados. No merece la pena pensar -vienen a decir- si requiere tanto esfuerzo, causa angustia y, a fin de cuentas, separa de los demás. Más vale vivir al día, divertirse lo que uno pueda y ya está.

En consonancia con esta actitud, el estilo de vida juvenil es notoriamente superficial y efímero; es enemigo de todo compromiso. Los jóvenes no quieren pensar porque el pensamiento -por ejemplo, sobre las graves injusticias que atraviesan nuestra cultura- exige siempre una respuesta personal, un compromiso que sólo en contadas ocasiones están dispuestos a asumir. No queda ya ni rastro de aquellos ingenuos ideales de la revolución sesentayochista de sus padres y de los mayores de cincuenta años. "Ni quiero una chaqueta para toda la vida -escribía una valiosa estudiante de Comunicación en su blog- ni quiero un mueble para toda la vida, ni nada para toda la vida. Ahora mismo decir toda la vida me parece decir demasiado. Si esto sólo me pasa a mí, el problema es mío. Pero si este es un sentimiento generalizado tenemos un nuevo problema en la sociedad que se refleja en cada una de nuestras acciones. No queremos compromiso con absolutamente nada. Consumimos relaciones de calada en calada, decimos "te quiero" demasiado rápido: la primera discusión y enseguida la relación ha terminado. Nos da miedo comprometernos, nos da miedo la responsabilidad de tener que cuidar a alguien de por vida, por no hablar de querer para toda la vida".

24.6.10

Sobre la libertad religiosa

Ha saltado la sorpresa en el Senado. El PP ha logrado que la Cámara Alta apruebe su propuesta para prohibir el 'burka' (la túnica que cubre todo el cuerpo de la mujer, que sólo puede ver el exterior a través de una rejilla) y el 'niqab' (un velo en el rostro que sólo deja libres los ojos y una túnica hasta los pies) en todos los espacios públicos, incluida la calle. El PSOE había pactado con CiU, ERC y todos los grupos menos el PP una enmienda de sustitución de la moción del PP que eliminaba la prohibición. Pero al final, CiU y UPN han apoyado al Partido Popular, lo que ha permitido que su propuesta salga adelante por 131 votos a favor y 129 en contra. Muchas cosas podríamos comentar (no deja de ser curioso que el burka sea defendido por supuestas feministas) pero quisiera centrar la reflexión en la cuestión de la libertad religiosa con este video:

21.6.10

Crisis social y educativa

Acertado análisis de Lluís Seguí y Ferran Riera en ForumLibertas.com: "Muchos indican que se trata de una crisis económica y otros que moral, pero es una crisis más profunda: una crisis de educación"


En todos los ámbitos de nuestra sociedad, desde la familia a la política, pasando por la educación, todos percibimos los efectos de una fuerte crisis, y a menudo no sabemos identificar el origen. Somos capaces de señalar lo que no nos gusta de nuestra sociedad, pero difícilmente los mejores analistas saben acertar el diagnóstico. Muchos indican que se trata de una crisis económica, y otros con más recorrido dicen que tal vez también es moral. Pero las dos afirmaciones se quedan cortas. Es una crisis más profunda, una crisis de educación. Y la educación nos interesa a todos, porque a través de ella se construye la persona, y por tanto la sociedad.

Cuando decimos que la crisis es de educación no pretendemos ser originales. Hace ya tiempo que desde diversos ámbitos se está dando este diagnóstico sobre la situación social que vivimos. Pero no es suficiente, ya que lo que acaba saliendo en los medios de comunicación siempre resulta anecdótico: el cambio de calendario escolar, la sexta hora, etcétera. Y así, cada vez que se publica un informe sobre la situación de la educación en nuestra casa -PISA, Bofill-, resulta tema de debate y portada de los periódicos durante una semana, y después caen en el olvido, ya que siempre aparecen cosas más urgentes e importantes de las que hablar. Con más medios que nunca, con más y mejores posibilidades para todos, los resultados son decepcionantes, pero todo ello no es capaz de provocar un debate auténtico y serio sobre el tema.

Ya hace tiempo que personas muy autorizadas en el tema, como la catedrática sueca Inger Enkvist -que vino personalmente a Cataluña para intervenir en el debate parlamentario de la LEC hace unos meses- denuncian la mentira de los discursos y de las discusiones oficiales sobre la educación. En su magnífico libro "La educación en peligro", Enkvist repasa todos los tópicos de la educación contemporánea a través de estudios serios sobre los resultados de diversas reformas educativas en todo el mundo, y demuestra como la ideología pedagógica y la política se han aliado para mentir sobre estos resultados a la vez que dificultan todavía más cualquier iniciativa no estatal en el tema educativo. Y es que cuando reina la mediocricidad no se quieren alternativas visibles que pongan en evidencia lo que está pasando.

Libertad para educar, libertad para construir una sociedad mejor, no son sinónimos de planificación política, sino más bien son una apelación a la subsidiariedad, a la libre iniciativa social que quiere educar y que deja espacio a aquellos agentes sociales que saben hacerlo, apoyando las diferentes iniciativas que muestran capacidad y eficacia en medio del naufragio de tantos proyectos y promesas incumplidas. La emergencia de la situación que vivimos exige una respuesta a la altura del problema, no una nueva mentira ni una media solución que atrase todavía más las cosas.

Para aclararnos: cuando decimos que la crisis que vivimos es sobretodo una crisis de educación, queremos decir concretamente que tal vez por primera vez, una generación no es capaz de educar a la siguiente, no es capaz de transmitir aquello por lo que vale la pena vivir. La traditio -lo que los padres dejan en herencia a los hijos porque tiene un valor- se rompe. Esto es un hecho: cada vez más familias reconocen que no saben cómo educar a sus hijos, o bien aceptan claramente su fracaso. Así, a la escuela se le pide más que nunca, en un momento en que ella tampoco sabe cómo afrontar el contexto que le toca vivir.

19.6.10

Cine y manipulación de sentimientos

Interesante artículo el que encontramos en el blog de Alfonso Méndiz:


El punto de partida es que el cine es hoy —lo ha sido casi desde su nacimiento— el medio de educación emocional más poderoso para jóvenes y adolescentes. Más importante que toda la educación formal o reglada (en colegios, institutos, centros de formación, etc.), resulta hoy la educación informal que conforman indirectamente los medios de comunicación. Y, en esta sociedad audiovisual en la que vivimos (en la que la imagen lo es todo), el cine actúa como referente de todas las otras manifestaciones culturales: teleseries, videojuegos, novelas, internet. Ahí es donde "vemos" y aprendemos cuál debe ser nuestra respuesta emocional ante cualquier tipo de situaciones.

Es algo que ha sido percibido desde siempre. Ya en 1917, durante la época del cine mudo, el Consejo Nacional de Moral Pública del Reino Unido publicó un informe titulado El cine: situación actual y posibilidades futuras, en el que se decía: “Puede dudarse si somos lo suficientemente conscientes de la fuerza y consistencia con que las salas de exhibición cinematográfica han atrapado a las gentes de este país. Las demás formas recreativas atraen como mucho a una pequeña parte de la comunidad; el magnetismo del cine, en cambio, es universal. En el transcurso de nuestra investigación hemos quedado impresionados por la evidencia, traída ante nuestros ojos, de la profunda influencia que el cine ejerce sobre el punto de vista intelectual y moral de millones de jóvenes”.

Quizás esta afirmación pueda ser juzgada de catastrofista, pero lo cierto es que ha sido proclamada y defendida con periódica insistencia por diversos teóricos del Séptimo Arte. En la actualidad, ese juicio podría resultar aún más justificado por la creciente indiferencia respecto de los valores que se registra en la educación escolar y familiar. Como señalaban Blumer y Hauser hace ya años: “la influencia del cine parece ser proporcional a la debilidad de la familia, la escuela, la Iglesia y el vecindario. Allí donde las instituciones que tradicionalmente han transmitido actitudes sociales y formas de conducta se han quebrado (…), el cine asume una importancia mayor como fuente de ideas y de pautas para la vida”.

Por lo que respecta a la educación reglada, es cierto que, cada vez más, los profesores se limitan a instruir —transmitir conocimientos— y renuncian a educar: transmitir un modelo de vida, unos valores, un ideal de comportamiento. Temen que se les critique de pretender “imponer sus creencias” a los alumnos. Ante esta crisis en la educación y en los valores, el cine adquiere cada vez más protagonismo como instancia educativa de los jóvenes: es el que dice a los jóvenes cómo deben comportarse y actuar, cuáles deben ser las relaciones familiares y de pareja, dónde está el bien y el mal, en qué consisten la felicidad y el fracaso personal.

Un solo ejemplo. Una película como Titanic, que fue vista en los cines por 10’8 millones de espectadores tan sólo en España (a los que habría que añadir quienes la vieron en el vídeo, el DVD, los pases por televisión, etc.), ha influido notablemente en la consideración estrictamente sentimental del noviazgo, al margen de todo compromiso. La caracterización del novio de Rose (Kate Winslet), como un hombre iracundo y dominante, y el propio desarrollo de la historia, “justifican” narrativamente la impulsiva ruptura de un compromiso mantenido durante años. A la vez, la emotiva presentación de los personajes, “justifica” que se acuesten la misma noche de conocerse y manifiesten así un “afecto” (más bien un deseo placentero) que es presentado a la audiencia “la más bella historia de amor”. Una sola película ha influido más en el sentido del compromiso, del noviazgo y de las relaciones prematrimoniales que todas las explicaciones recibidas por los jóvenes en las aulas y en la familia durante muchos años.

16.6.10

Los niños quieren estar con sus padres

Según una encuesta británica, los miembros de una familia media están juntos 49 minutos diarios. Lo cuenta Aceprensa en un interesante artículo:


Papá se mata a trabajar y apenas ve a sus hijos a diario, pero gracias al dinero que gana, un fin de semana se llevará a la familia a Disneyworld. Craso error: los niños quieren estar más con sus padres a diario, antes que disfrutar de una salida cara y extraordinaria. Así lo muestra una encuesta realizada en Gran Bretaña con ocasión de la National Family Week, del 31 de mayo al 6 de junio.
La National Family Week, promovida por varias organizaciones y apoyada por patrocinadores, se celebró por primera vez el año pasado (cfr. Aceprensa, 1-06-2009). Uno de sus objetivos es fomentar que las familias compartan su tiempo. Ese es también tema principal de la encuesta, realizada a una muestra de 3.000 padres y madres, y 1.000 chicos.

Resulta, en primer lugar, que los miembros de la familia pasan todos juntos una media de 49 minutos diarios. No es porque los padres no valoren la convivencia, pues el 75% dicen que la vida familiar es para ellos lo más importante, frente a solo el 4% que ponen el dinero en primer lugar. Pero, preguntados por qué no dedican más tiempo a la familia, el 36% dan como primera razón la necesidad de ganar más dinero, y el 32%, el prolongado horario de trabajo.

Ante la poca cantidad de tiempo que emplean habitualmente con los hijos, muchos padres creen que importa más la “calidad”: no simplemente estar físicamente a su lado, sino disfrutar compartiendo alguna actividad especial. Y la gran mayoría (60%) piensan que dar a los chicos un tiempo “de buena calidad” exige dinero. En cambio, dos de cada tres niños dicen que prefieren estar más tiempo con sus padres habitualmente, en casa, a que los lleven un día entero al parque de atracciones o a un plan semejante.
En esa idea de tantos padres, Tim Nichols, del Child Poverty Action Group, ve la influencia de la sociedad de consumo. La publicidad quiere “convencernos de que la calidad de vida depende de lo que compramos y del nivel social que nos dan nuestras compras, mientras que muchos estudios indican que padres e hijos consiguen mayor satisfacción simplemente pasando más tiempo juntos”. Lo mismo viene a decir Rob Parsons, presidente de Care for the Family: “Estamos tan ocupados para dar a nuestros hijos lo que no tenemos, que no nos queda tiempo para darles lo que tenemos” (cfr. WebMD, 31-05-2010).

Otra discrepancia entre padres e hijos se refiere a la importancia de la integridad de la familia. Cuando se pregunta si un chico necesita convivir con su padre y su madre para desarrollarse lo mejor posible, responden sí el 51% de los adultos y el 75% de los hijos. Los hijos también consideran importante que sus padres estén casados en mayor proporción (55%) que los encuestados adultos (52%).

13.6.10

los jóvenes y el "botellón"

Según informa La Vanguardia

- el 41% de los adolescentes de 14 años bebe grandes cantidades, ante la apatía social.
- Las chicas se han sumado al botellón y ya igualan el porcentaje de varones.
- Los adolescentes consumen la misma cantidad de alcohol que los de 18 años.
- La edad en la que los adolescentes se inician en el botellón baja a los 13 años.


Hay que hacer algo y hay que hacerlo ya si no queremos tener una generación adulta llena de irresponsables, de memoria frágil y para los que la palabra esfuerzo apenas tiene significado. Este es, en resumen, el mensaje lanzado ayer por los representantes de Sociodrogalcohol, sociedad científica que aborda las adicciones, y que ayer presentó un estudio del que se desprende que la manera en la que la mayoría de los jóvenes españoles están consumiendo alcohol –mucho en un corto espacio de tiempo– dañará su cerebro en formación. Y todo ello, ante una sociedad –incluidos los padres– totalmente permisiva con la bebida.

Y los padres ¿qué?
La sociedad en general no se suele preocupar por el fenómeno del botellón salvo por su vertiente social (suciedad, ruidos...). Pero nada de la vertiente sanitaria, es decir, el daño que está causando el consumo de alcohol en los jóvenes, sobre todo, entre los menores. El problema, como reconoce el médico Francisco Pascual, asesor técnico de la Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España (FARE), es la gran "permisividad de la sociedad", incluyendo dentro de esta a la familia, principal centro educativo de un niño. Porque, asegura, esto no se soluciona con más leyes –"España es el país con más legislación restrictiva al respecto y la que menos se cumple", indicó–, ni apostando por campañas de "dudosos resultados", ni ideando formas de ocio "alejadas de lo que los chavales quieren". A su juicio, se necesita el compromiso de toda la sociedad, y sobre todo, de la familia, que es la que enseña a ese chico desde bebé que consumir alcohol es normal.

MÁS INFORMACIÓN
La edad de inicio del tabaquismo se rebaja a los 13 años en España, según un informe
Desde Socidrogalcohol aseguran que no es una cuestión de asustar o de ser sensacionalista. "Es sencillamente, la realidad", señala M.ª Teresa Cortés, profesora titular de Psicología de la Universidad de Valencia, directora del estudio Análisis de los determinantes piscosociales que intervienen en la aparición del botellón, y que ha sido financiado por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD). De este trabajo se desprende que el 75 por ciento de los menores de entre 14 y 25 años "hacen botellón", la mayoría siguiendo un patrón caracterizado por la ingesta de grandes cantidades de alcohol en unas dos o tres horas.

10.6.10

Contenidos de Internet y TV

Carmen de Andrés, Coordinadora de Comunicación del Grupo Educativo COAS.
Miembro de ATELEUS (Asociación de Telespectadores y Radioyentes de Euskadi) nos informa:


En el pasado mes de abril se publicó una encuesta en Estados Unidos muy interesante, ya que desvela opiniones muy reveladoras de los encuestados, como que los padres mayoritariamente utilizarían, si fuera posible, más y mejores controles para hacer más difícil el acceso de los hijos a determinados contenidos televisivos e internet. Una de las preocupaciones más significativas que exponen los padres en este trabajo es el grado de indefensión al que están sometidos los niños de entre 2 y 14 años. Los padres demandan más ayuda de las empresas audiovisuales y del Gobierno para cumplir con la normativa relativa a la protección del menor en emisiones desapropiadas para su edad.

Esta encuesta se realiza por encargo de la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos (The United Stated Conference of Catholic Bishops). La justificación de este trabajo de investigación, según aparece en el documento, es la preocupación de muchos padres ante los contenidos televisivos que se emiten sin clasificación previa y fuera del horario de protección. La Conferencia Episcopal hace un llamamiento a los progenitores advirtiendo que éstos son esenciales a la hora de establecer criterios sobre el buen uso de la televisión en familia. Asimismo, insta a la Administración para que mejore la clasificación de los contenidos y dote a los padres de más recursos para bloquear contenidos no deseados.

En la encuesta aparece como abrumador (más del 80% de los encuestados) que los padres de hijos entre 2 y 14 años demandan un mayor control sobre los medios de comunicación, que muestren violencia, sexo, consumo de drogas ilegales, abuso de alcohol y un idioma malsonante. Hubo particular preocupación en señalar la imagen de consumo de drogas y alcohol, ya que estos contenidos no son considerados en muchos sistemas de clasificación.

Los padres por su parte hacen lo que pueden y está en su mano. La encuesta mostró cómo éstos tratan de controlar lo que sus hijos ven, y más del 90% informó sobre las reglas caseras que utilizan para el buen consumo de los medios. Pero, alrededor de dos tercios cree que usarían más los controles parentales si tuvieran: más información sobre la capacidad de bloquear contenidos poco apropiados y una mayor disponibilidad de productos multimedia con este recurso.

Lo relevante de esta encuesta, en mi opinión, es que los padres demandan de los organismos gubernamentales más controles y recursos tecnológicos para hacer más efectivo el control parental sobre televisión e Internet. Son muchas las voces, en Estados Unidos y en Europa que reclaman una mayor protección de niños y jóvenes ante la exposición a las pantallas. Sin ir más lejos, en España, son muchos los padres y otros organismos los que han denunciado reiteradamente esta cuestión a las asociaciones de telespectadores y la empresa televisiva. Sin embargo, la solicitud de recursos tecnológicos para llevar a cabo este control me parece muy novedoso.

Esta nueva solicitud, en mi opinión, no debe ensombrecer lo primordial: la educación de los hijos en el buen uso de las pantallas. Los padres deben formar a los hijos en “competencia televisiva” para que los hijos adquieran criterio y sean capaces de diferenciar los valores positivos y negativos que difunden determinados programas. La tecnología no puede ni podrá suplir nunca la enseñanza que aportamos los padres, ésta no caduca nunca, la tecnología sí.

8.6.10

Fe cristiana e implicaciones sociales

Ramiro Pellitero reflexiona sobre la “propuesta de sabiduría y de misión” del Papa:


La visita de Benedicto XVI a Portugal volvió a manifestar que la propuesta de la fe es relevante para la vida de las personas y para la sociedad. El Papa no es, como alguien ha dicho, un buen profesor que tiene la clase casi vacía y en llamas. Es el sucesor de Pedro, al que Cristo confió la dirección de su Iglesia. Es el portador de un mensaje revolucionario para el mundo. Y muchos se dan cuenta. A su llegada a Lisboa anunció que traía “una propuesta de sabiduría y de misión”; porque la fe cristiana implica un anuncio de Dios y por eso un impulso hacia la verdad, el bien y la belleza, que encuentran su plenitud en Jesucristo.

Su propuesta –la propuesta de la fe cristiana– venía introducida por tres cuestiones, que planteó en el vuelo desde Roma: acerca de la razón y la fe, de la relación entre la fe y el mundo, y acerca del pecado. Primero, para comprender la vida humana no sirve una razón pura que se apoye únicamente sobre los datos empíricos (lo que se ve, se oye o se pesa), porque la persona está abierta a una verdad más profunda, la del espíritu. Segundo, es necesario que la fe cristiana asuma las cosas concretas del mundo –por ejemplo la economía–, sin quedarse “sólo en la salvación individual, en los actos religiosos”, pues “éstos implican una responsabilidad global, una responsabilidad respecto al mundo. Tercero, más que de los ataques que vienen del exterior de la Iglesia, los cristianos han de preocuparse del pecado que está en ellos; y por tanto “volver a aprender algo esencial: la conversión, la oración, la penitencia y las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad”.
Todo ello configura la propuesta cristiana del sentido de la vida. Esto tiene una implicación clave para la vida pública. “No se trata –explicaba el Papa nada más aterrizar en Lisboa– de una confrontación ética entre un sistema laico y un sistema religioso, sino de una cuestión del sentido al que se confía la propia libertad”. En efecto, se trata de preguntarse qué es lo que mueve mi vida, hacia qué verdad me dirijo, qué bien busco, qué belleza me atrae. Nada de esto se reduce al ámbito privado; desemboca en el tipo de sociedad y de cultura que todos contribuimos a configurar, en diálogo con nuestros conciudadanos.
Que la fe debe asumir las “cosas concretas” del mundo tiene una consecuencia que Benedicto XVI explicó a los obispos de Portugal: la necesidad de que los cristianos laicos que se sitúan en la configuración de la cultura (como los políticos, los intelectuales y los periodistas) sean testigos de Jesucristo. Ellos deben superar “el silencio de la fe”. Es decir, no cabe la resignación ante el hecho de que, particularmente en los ámbitos políticos, culturales y de la comunicación, “muchos creyentes se avergüenzan y dan una mano al secularismo, que levanta barreras a la inspiración cristiana”.

Por eso, en la misión evangelizadora, “será útil conocer y comprender los diversos factores sociales y culturales, sopesar las necesidades espirituales y programar eficazmente los recursos pastorales”. Pero lo decisivo es llegar a inculcar “un verdadero afán de santidad, sabiendo que el resultado proviene sobre todo de la unión con Cristo y de la acción de su Espíritu”.
Cuando, según la opinión de muchos, la fe católica ha dejado de ser patrimonio común de la sociedad, no bastan las “simples disquisiciones o moralismos” y menos aún las “genéricas referencias a los valores cristianos”; tampoco el “mero enunciado del mensaje”, puesto que “no llega al fondo del corazón de la persona, no toca su libertad, no cambia la vida”. Es otra la solución: “Lo que fascina es sobre todo el encuentro con personas creyentes que, por su fe, atraen hacia la gracia de Cristo, dando testimonio de Él”.

Aquí el Papa ha citado unas palabras de Juan Pablo II en 1985: "La Iglesia tiene necesidad sobre todo de grandes corrientes, movimientos y testimonios de santidad entre los 'fieles de Cristo', porque de la santidad nace toda auténtica renovación de la Iglesia, todo enriquecimiento de la inteligencia de la fe y del seguimiento cristiano, una reactualización vital y fecunda del cristianismo en el encuentro con las necesidades de los hombres y una renovada forma de presencia en el corazón de la existencia humana y de la cultura de las naciones”. Y haciendo de abogado del diablo, añadía el Papa actual: “Alguno podría decir: la Iglesia tiene necesidad de grandes corrientes, movimientos y testimonios de santidad..., pero no los hay”. Replicaba enseguida diciendo que no faltan activos movimientos y comunidades eclesiales, sólo que es necesario prestarles atención para que desarrollen un auténtico espíritu cristiano y de comunión en la Iglesia.
En todo caso –señaló más tarde en Oporto– los cristianos han de dar testimonio de Cristo en todos los ambientes, “sin imponer nada, proponiendo siempre”, dando razón de su esperanza a todos los que la piden, porque en el fondo todos la necesitan; puesto que, como dice la encíclica Caritas in veritate, “sin Dios el hombre no sabe adónde ir ni tampoco logra entender quién es”. Hoy el campo de la “misión” ha cambiado: “Nos esperan no solamente los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino también los ámbitos socio-culturales y sobre todo los corazones que son los verdaderos destinatarios de la acción misionera del Pueblo de Dios”. Y como lamentándose, concluía: “¡Cuánto tiempo perdido, cuánto trabajo postergado, por inadvertencia en este punto!”.
En síntesis, apertura de la razón a la fe y de la fe al mundo, lucha contra el pecado; énfasis sobre la santidad y el testimonio: ejemplo de vida y formación cristiana para poder dar argumentos sobre la propia fe, y participar así en la gran misión cristiana.
La propuesta de sabiduría –primera parte de este viaje, centrado en la Virgen de Fátima– se completó en la segunda parte con la propuesta de testimonio y de misión. Y es que la luz del mundo no puede oscurecerse y la sal de la tierra no debería volverse insípida.

Ramiro Pellitero
Instituto Superior de Ciencias Religiosas
Universidad de Navarra

6.6.10

La Iglesia en vanguardia

La semana pasada, la periodista de El País Patricia Gosálvez tuvo una interesante conversación con el arquitecto español Ignacio Vicens sobre la Parroquia de Santa Mónica de Rivas Vaciamadrid dentro de la sección del periódico de PRISA "Si los edificios hablasen...".


Edificio singular para un municipio socialmente singular gobernado por Izquierda Unida donde existe hasta una oficina de apostasía. En la fachada de la misma hay un grafiti: "La única iglesia que ilumina es la que arde". Algunas ideas y reflexiones de Vicens sobre su premiada y peculiar iglesia vanguardista: "En el siglo XV los campanarios tenían sentido, ¡pero hoy tenemos teléfonos móviles! Lo que me preocupa como católico y como arquitecto es devolver la Iglesia donde siempre ha estado: a la vanguardia de los movimientos artísticos. Los templos más modernos se construyeron en la posguerra pero tras el Concilio Vaticano cuando llegó la oportunidad de revolucionar la arquitectura sacra, parte de la Iglesia se asustó. El miedo forma parte, junto al odio y la ignorancia, de lo que llamo la tríada castrante. El templo es donde el pueblo de Dios celebra gozosamente los misterios de la redención. Es decir, un espacio comunitario y alegre, no un lugar siniestro. Yo, con el miedo al que dirán, me fumo un puro".

5.6.10

Carta al Banco

Me ha hecho gracia esta carta que publica un funcionario en crisis:

Muy señores míos:

Por la presente lamento comunicarles que he decidido pagar un 5%- menos en el recibo mensual de la hipoteca que tengo con su banco. Ha sido una decisión difícil pero me es imprescindible recortar gastos para salvar mi economía particular y reducir mi déficit.

En situaciones como ésta es cuando todos debemos arrimar el hombro, por lo que les pido comprensión y solidaridad. Al fin y al cabo yo, como el resto de ciudadanos, colaboré en su día en la inyección de liquidez que recibieron ustedes para salvar el sistema financiero.

En realidad me he visto forzado a tomar esta decisión porque mis padres, al ver el saldo de mi cuenta corriente, temen verse en la obligación de dejarme dinero y ustedes, como banqueros que son, saben mejor que nadie que no tiene sentido poner capital si no es para conseguir pingües beneficios.

Me he informado y sé que es lícito tomar este tipo de decisiones de forma unilateral y sin previa negociación, hay precedentes (ver declaraciones del Presidente del Gobierno en el parlamento el pasado 12 de mayo).

Atentamente, Un funcionario hipotecado.

4.6.10

Un bosque que crece

Carta de un misionero al New York Times, Abril, 2010:

"Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece"

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable. Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar (...)

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve. La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

3.6.10

Las palabras que me habitan

He leído una frase de J. Philippe que me ha llamado la atención: “el hombre vive las palabras que le habitan”. Es de “Llamados a la vida”, un libro que recomiendo. Nuestro espíritu es como un almacén de palabras que nos inducen a actuar y modelan nuestra identidad.


Todos llevamos en nuestro interior un rico tesoro de palabras. Lo que llamamos sabiduría es un conjunto de conceptos sobre lo que son las cosas y sobre lo que deberían ser nuestras vidas, un discurso sobre nuestras relaciones con respecto del mundo, de los demás y de nosotros mismos.

Nuestra historia personal está forjada por palabras que han quedado grabadas en nosotros, palabras que provienen de nuestros maestros, de nuestros seres queridos, de nuestros amigos, del ambiente cultural en el que hemos crecido como personas, es decir, como seres abiertos al diálogo. De ese caudal enorme nos hemos alimentado espiritualmente, hemos amueblado nuestra intimidad, hemos consolidado nuestras convicciones.

Sólo queda esperar que todo esto nos haga capaces de pronunciar a la vez palabras llenas de sentido, porque ¿qué más se puede esperar de un ser humano?

2.6.10

Samsung 3D

El pasado 20 de mayo, Samsung escogió el Palacio Beurs Van Berlage, uno de los edificios históricos más importantes de Amsterdam, para crear una espectacular acción promocional de sus nuevos televisores LED 3D. El público -que se reunió a través de la red social Fousquare- pudo disfrutar de una proyección en 3D al aire libre y a gran escala en cuyo montaje participó también la agencia holandesa Feest.je

1.6.10

Avanzar hacia el desarme nuclear

Al término de la Audiencia general, en la plaza de San Pedro, el Papa se dirigió a los participantes en la conferencia quinquenal de revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear, que comenzó el lunes en Nueva York ante las Naciones Unidas y que duraría hasta el 28 de mayo, invocando iniciativas concretas de paz.


El proceso hacia un desarme nuclear concertado y seguro está estrechamente conectado con el pleno y solícito cumplimiento de los compromisos internacionales – afirmó –. La paz, de hecho, reposa sobre la confianza y sobre el respeto de las obligaciones asumidas, y no sólo sobre el equilibrio de las fuerzas”. “Con este espíritu – prosiguió –, animo las iniciativas que persiguen un progresivo desarme y la creación de zonas libres de armas nucleares, en la perspectiva de su completa eliminación del planeta”.

“Exhorto, finalmente, a todos los participantes en la reunión de Nueva York a superar los condicionamientos de la historia y a tejer pacientemente la trama política y económica de la paz, para ayudar al desarrollo humano integral y a las auténticas aspiraciones de los pueblos”, concluyó.

El Tratado de No Proliferación de Armamento Nuclear, que se firmó el 1 de julio de 1968 en Londres, Moscú y Washington y entró en vigor el 5 de marzo de 1970, surgió con el objetivo de limitar la difusión indiscriminada de las armas nucleares, limitando su posesión a los Estados reconocidos como “militarmente nucleares”: Estados Unidos, Unión Soviética (luego Rusia), Gran Bretaña, Francia y China, que se adhirieron en 1992.

Sustancialmente, el tratado prohibe a los Estados firmantes que no disponen de armamento nuclear, recibir o fabricar estos armamentos o procurarse tecnologías y material utilizable para la construcción de armamento nuclear; y prohíbe a los “Estados nucleares” firmantes ceder a los otros armas nucleares o tecnología para construirlas. El Tratado prevé la transferencia de material y teconología nuclear con usos pacíficos, bajo el control estricto de la IAEA (Agencia Internacional para la Energía Atómica).

En 2000 se dio un importante paso adelante al aprobarse un documento, los “Trece Puntos”, que preveía entre otras cosas la prohibición completa de los test nucleares y el compromiso de los Estados nucleares de desarmarse unilateralmente. Sin embargo, la revisión de 2005 tuvo rsultados desastrosos, y los Estados nucleares no aceptaron este documento como base para las discusiones. Actualmente el Tratado ha sido firmado por 188 Paesi. No lo han firmado India, Paquistán e Israel.

Gareth Evans, Copresidente de la Comisión Internacional para la No Proliferación y el Desarme Nuclear, subraya en un artículo de L'Osservatore Romano que “este año tendrá crucial importancia también la ratificación, por parte del Senado estadounidense, del nuevo tratado entre Estados Unidos y Rusia para limitar el despliegue de las armas nucleares estratégicas”.

“No porque los beneficios de este acuerdo sean muy relevantes – añadió – sino porque se trata del fundamento de toda la reducción de los armamentos por parte de ambas superpotencias”. De hecho, “éstas poseen el 95 % del stock mundial de 23.000 cabezas nucleares, que equivalen a 150.000 bombas de Hiroshima y que potencialmente pueden destruir el mundo varias veces”.