31.7.10

Educación de la sexualidad

El Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF) acaba de lanzar un programa de educación sexual para niños y adolescentes. Aunque el programa forma parte de un plan más amplio, su puesta en marcha en España coincide con el plan del gobierno de imponer en las aulas una visión sesgada de la sexualidad


El programa SABE Escolar completa la estrategia educativa que emprendió el IVAF en 2001. La idea era suplir las carencias formativas que a menudo presentan las familias, los profesores y los alumnos en materia de educación sexual. En sintonía con la sección española del Instituto Pontificio Juan Pablo II, el IVAF comenzó a impartir sus programas a padres y profesores.

El primero de todos fue SABE Adultos, dirigido a los padres. Después surgió SABE Adolescentes, para padres y profesores con hijos o alumnos en esa edad. Más tarde, con el programa SABE Infancia, les llegó el turno a los padres y maestros de educación primaria.

Para cerrar el ciclo educativo, faltaba la formación directa a los alumnos. Esto es lo que acaba de hacer SABE Escolar. A diferencia de la visión que promueve el gobierno, este programa enmarca la educación sexual en el contexto de una relación amorosa, comprometida y estable. Esto, claro, adaptado a la edad de los alumnos. Para el sociólogo José Pérez Adán, uno de los promotores de esta iniciativa, SABE Escolar no es una simple respuesta de emergencia a la Ley del Aborto. Más bien, se trata de “una necesidad que se venía sintiendo desde hace tiempo para ayudar a niños y jóvenes a crecer en un ambiente saludable”.

28.7.10

Compromiso educativo

Ramiro Pellitero en "Escuela de familias" plantea:


¿Hacia dónde va la educación que están recibiendo muchos jóvenes de las nuevas generaciones, poco humanista y orientada hacia la técnica y el éxito? En la película “La ola” (D. Gansel, 2008) el profesor quiere que los alumnos se planteen ellos mismos las grandes cuestiones, que la verdad se abra paso por sí misma, sin recurrir a la autoridad. Pero ¿qué pasa cuando falta la madurez y la templanza necesarias? Pues que reaparecen los fantasmas de la historia reciente, para seguir sin más miramientos al líder de turno, por un camino que ignora la reflexión y la tradición, y confía demasiado en la voluntad, siempre manipulable. Una lección sorprendente… e inquietante.

Benedicto XVI –que ha vivido de cerca la historia de Europa en el siglo XX– viene insistiendo en la “emergencia (urgencia) educativa” desde enero de 2008, en que dirigió una carta a la diócesis de Roma sobre el tema. En el discurso a los obispos italianos, el 27 de mayo pasado, subrayaba dos causas, a su juicio, de esta urgencia.

En primer lugar, una mal entendida autonomía de las personas, según la cual “el hombre debería desarrollarse sólo por sí mismo, sin imposiciones por parte de los demás, los cuales podrían asistir a su autodesarrollo, pero no entrar en este proceso”.
(Ver texto completo)

26.7.10

El tercer hombre

Termina mi estancia en Viena y quiero evocar aquí esta gran película rodada en la Viena de la postguerra. De ella se ha dicho que es:
"Una leyenda del cine (...) Elegida en 1999 como la mejor aportación británica a la historia del cine. Es eso, y con mayúscula: pura historia, resultado de un genial cruce de azares" (Ángel Fdez. Santos: Diario El País)

Desde ahora veré con otros ojos esta gran película y escucharé con nostalgia su magnífica banda sonora...

25.7.10

Decálogo para vacaciones

Llega el descanso, procurando encontrar ese "lugar tranquilo", al que Jesús invitaba a sus discípulos en el Evangelio. Tiempo de recuperar fuerzas, ensanchar horizontes, enriquecer criterios, iluminar caminos. Tiempo también para la meditación y para los encuentros más hermosos. Antonio Gil nos envía estos consejos:


A vuela pluma, dejamos aquí este Decálogo para vacaciones, que bien pudiera servirnos de pauta para aprovechar más y mejor nuestro tiempo de descanso. Porque el descanso será siempre una hermosa invitación a nuevos descubrimientos, cerca o lejos de nosotros. Pero eso sí, sin olvidarnos de lo que es esencial, de ese alimento que nos hace avanzar con vida cada jornada.

1. Saluda el nuevo día con un ofrecimiento de obras, que te haga emprender la jornada con ilusión y optimismo.

2. Busca enseguida un hueco para la oración, a ser posible, ante el Sagrario de cualquier iglesia recoleta. Una oración que lleve el sello de "encuentro con el Señor", escuchando el rumor de sus palabras, la cercanía de su presencia, las mociones que, a buen seguro, alentará en el alma.

3. Dedica unas horas a un trabajo que comporte servicio y entrega a los demás. Descansar nos alejarnos del prójimo sino, olvidándonos incluso de los más cercanos. Todo lo contrario: hay que buscarles más, atenderles mejor, escucharles, comprenderles, amarles.

4. No te olvides de esos libros que tienes pendientes de leer: ensayos, biografías, novelas, historia... Toma buena nota de lo que lees, de lo que descubres, de lo que te ha impresionado más, de lo que te gustaría incorporar a tu vida.

5. Pasea plácidamente por los paisajes que más te gusten: playas, veredas, descampados... Contempla y saborea la naturaleza.

6. Mira el firmamento a distintas horas del dia y de la noche... A veces, pasa mucho tiempo sin que hayamos visto una estrella o la belleza incomparable de la luna llena, o la salida del sol en el horizonte...

7. Disfruta más de la familia, porque el descanso ofrece nuevas oportunidades para conocernos todos mejor, para saber lo que necesitamos y hasta lo que nos sobra en ocasiones.

8. Descubre nuevas amistades, -el verdadero amigo siempre es un gran tesoro-, que nos ilusionen, nos hagan reír y pensar, nos acompañen, nos entusiasmen.

9. Siembra gestos hermosos, obras de caridad, ayudas anónimas, no sólo con un donativo sino también con una palabra amable, con una sonrisa, con una orientación para emprender rutas nuevas.

10. Vuelve mejor de todos los descansos, más sereno, más dispuesto a caminar, más alegre, más generoso. Porque el descanso no es cruzarse de brazos sino abrirlos de par en par a Dios, a su obra creada, a nuestros hermanos...

23.7.10

El sentido de la vida

Hace unos días, aprovechando mi estancia en Viena, pude estar con el Dr. Torelló. Se trata de un sacerdote venerable que, además de teólogo, es psiquiatra discípulo de López Ibor, e hizo amistad con Victor Frankl (1905-1997), también de Viena, fundador de la Logoterapia y superviviente desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. A partir de esa experiencia, escribió el libro "El hombre en busca de sentido".

Frankl observó en los campos de concentración que ni las murallas, ni los golpes, ni las amenazas, ni el hambre, ni las humillaciones, eran capaces de aniquilar la fuerza interior del espíritu. Cada prisionero podía encontrar y asumir la situación del láger. Quienes no lo lograban, quienes tiraban la toalla ante la inmensidad del drama, sucumbían a la enfermedad o llegaban al gesto dramático del suicidio.

La enseñanza de Frankl vale para situaciones menos extremas, pero vividas intensamente por cada ser humano. ¿No nos aturde escuchar que la crisis económica ha provocado suicidios entre personas que tenían un nivel de vida muy superior al de los prisioneros de Auschwitz? Quizá nos debería llevar a revisar nuestros propios “valores” la actitud serena de miles de pobres que llegan incluso a ofrecer un lugar en sus casas y un poco de comida a un forastero.

Resumiría la doctrina de Frankl, a riesgo de vulgarizar y simplificarla, en la idea de que cuando hay un “por qué” no importa el “cómo”. El futuro será triste si me dejo hundir por las tinieblas. Será hermoso y grande si me abro a la posibilidad de amar y si me dejo arropar por tantos corazones buenos que hoy encuentre junto a mí en el mismo caminar de la existencia humana.

Educación de la voluntad

Leo en La Razón este sabroso comentario de J. Mª Alimbau (20 Julio 10)


En todas las lenguas existen dos palabras muy importantes. Son «sí» y «no». Saber pronunciarlas fortifica, es signo de madurez, de poseer una voluntad forjada, de ser una persona de carácter.

Se cuenta de un joven que había recibido una buena educación. En la universidad o en el trabajo, rompió con sus ideales.
Se dejó arrastrar por las pasiones. La abulia invadió su interior. Se sentía abatido, triste, esclavo, anulado en su auténtica personalidad. Quería una cosa y hacía otra.

Un día encontró a una persona sabia. Le citó unos pensamientos de un esclavo, como cuenta Epícteto:

- «No te preocupes de satisfacer las necesidades de tu cuerpo, de tu estómago, sino aquellas que pertenecen a tu espíritu, a tu alma». Después le dijo que «podía rehacer su personalidad, recobrar su antiguo vigor reeducando, fortaleciendo su voluntad, enseñándole a vencerse a sí mismo, en pequeños actos, y convertirlos en hábitos».

Agustín de Tagaste enseñaba: «Homines sunt voluntates», «los hombres son voluntades».

20.7.10

Sobre leyes injustas

El diario El País arremete hoy contra los obispos que critican la nueva Ley del aborto. Especialmente contra el arzobispo de Burgos por atreverse a decir que es una ley injusta. Copio algunas frases del artículo:
El arzobispo Gil Hellín considera que los poderes del Estado no tienen derecho a legislar sobre esa materia, que tacha de homicida. Dice: "La recta razón no puede admitir como derecho matar a una persona que no tiene ninguna culpa. He dicho razón, no religión. El derecho a existir de una persona ya concebida, aunque todavía no haya nacido, no es una creencia de esta o aquella religión. No se requiere ser creyente para afirmar que un inocente tiene derecho a ser defendido y respetado en su integridad (…) El prelado también duda de la legitimidad del Gobierno o de las Cortes. "Es una falacia afirmar que esta ley ha sido aprobada por la mayoría del Parlamento y que este representa a la mayoría de los ciudadanos; o decir que si el Tribunal Constitucional lo dictamina conforme, sería una desobediencia oponerse, y merecería una sanción. La falacia consiste en atribuir a políticos, jueces o ciudadanos un derecho que no tienen. Nadie tiene derecho a legislar que se puede matar a un inocente".

En mi opinión, el prelado no niega la legitimidad de las Cortes sino la supremacía de una ley sobre la conciencia de las personas. Si no reconocemos que existen unos valores que exceden a las competencias del Estado vamos camino del totalitarismo. El tema es: ¿Tiene el Estado poder para obligar en contra de la conciencia de los ciudadanos? Es ésta una vieja cuestión que ya le costó la cabeza a Sir Tomas Moro. Véase si no el final de “Un hombre para la eternidad”:

18.7.10

VIA LENTIA

"VIA LENTIA" es un coro de estudiantes dirigido por Thomas Pulker, profesor de música a quien he conocido estos días en Viena. Da clases de música en un Instituto de enseñanza media (Gymnasium los llaman aquí).
Me contaba la experiencia tan positiva que supone entusiasmar a los alumnos con una actividad que exige gran disciplina y sacrificio, hasta el punto de acudir muchos días una hora antes del comienzo de las clases para ensayar.
Pensé en "¡Esto es ritmo!"

Estas son algunas de sus actuaciones que tienen en Youtube:



Over the Rainbow (Harold Arlen / E.Y. Harburg, arr. T. Pulker)

16.7.10

Amar a este mundo

Sugerentes reflexiones de la Dra. Burggraf que publicó la COPE: "Quien quiera influir en el mundo actual, tiene que amarlo"


Como tantos otros pensadores actuales, Burggraf considera que estamos en una época de cambio. La expresión “sociedad postmoderna” indica el final de una etapa –la modernidad– y el comienzo de otra que todavía no conocemos.

En esta situación de cambio, de poco sirve moverse con la mentalidad propia de tiempos pasados. “Hoy en día, una persona percibe los diversos acontecimientos del mundo de otra forma que las generaciones anteriores, y también reacciona afectivamente de otra manera”, dice Burggraf.

Esto exige, a su juicio, descubrir un nuevo modo de hablar y de actuar que haga más hincapié en la autenticidad. Un cristiano se convierte en un testigo creíble cuando vive su fe con alegría y, al mismo tiempo, comparte con los demás las dificultades que encuentra en su camino.

Por otra parte, añade Burggraf, el cambio cultural al que asistimos no puede llevar a los cristianos a lamentarse o a encerrarse en un gueto. “Quien quiere influir en el presente, tiene que amar el mundo en que vive. No debe mirar al pasado con nostalgia y resignación, sino que ha de adoptar una actitud positiva ante el momento histórico concreto”.

Recomiendo leer el texto completo

15.7.10

Sobre la nueva ley del aborto

El Foro de la Familia tacha de ‘inmenso error’ la decisión del Tribunal Constitucional


El Tribunal Constitucional, al negarse a suspender tutelarmente la Ley del Aborto’, demuestra una criticable indiferencia hacia el bien que esta en juego: la vida de los niños no nacidos que quedan totalmente desamparados por la nueva Ley y las mujeres víctimas del aborto. Ningún argumento formal ni de índole procesal es fundamento suficiente para permitir esta desprotección de un derecho fundamental dada la presunción de seria inconstitucionalidad de la nueva Ley. La existencia de 4 votos particulares acredita que cabe una interpretación de la ley menos formalista y más preocupada por los daños irreparables e irreversibles que la nueva Ley va a causar mientras el Tribunal Constitucional dicta sentencia.

El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, dice: “somos muchísimos los españoles que no podemos entender la indiferencia que esta decisión del Tribunal Constitucional muestra hacia el gravísimo daño que va a causar la vigencia de una Ley sospechosa de violar derechos fundamentales garantizados por nuestra Constitución. La mayoría de los magistrados del Tribunal Constitucional que han apoyado no suspender la Ley demuestra que algo falla muy seriamente en nuestro sistema constitucional de defensa de los derechos fundamentales. Como decía el recurso del PP, si una mayoría coyuntural aprobase de nuevo la pena de muerte en España, con esta doctrina el Tribunal Constitucional permitiría que entrase en vigor y que se ejecutase a gente aún siendo consciente de su palmaria inconstitucional mientras el Tribunal no dictase sentencia”.

14.7.10

Democracia y relativismo

Mons. Mario Toso, Secretario del Consejo Pontificio “Justicia y Paz” intervino a finales de junio en la Conferencia de alto nivel sobre la tolerancia y la no discriminación organizada por la presidencia kazaja de la “Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa” (OSCE).

Recordó las palabras de Benedicto XVI en su discurso a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, el 11 de enero de 2010:
"Lamentablemente, en ciertos países, sobre todo occidentales, se difunde en ámbitos políticos y culturales, así como en los medios de comunicación social, un sentimiento de escasa consideración y a veces de hostilidad, por no decir de menosprecio, hacia la religión, en particular la religión cristiana. Es evidente que si se considera el relativismo como un elemento constitutivo esencial de la democracia se corre el riesgo de concebir la laicidad sólo en términos de exclusión o, más exactamente, de rechazo de la importancia social del hecho religioso. Dicho planteamiento, sin embargo, crea confrontación y división, hiere la paz, perturba la ecología humana y, rechazando por principio actitudes diferentes a la suya, se convierte en un callejón sin salida. Es urgente, por tanto, definir una laicidad positiva, abierta, y que, fundada en una justa autonomía del orden temporal y del orden espiritual, favorezca una sana colaboración y un espíritu de responsabilidad compartida.

Nos preguntamos: ¿Es el relativismo moral una exigencia de la democracia?

Algunos responden afirmativamente argumentando:

1. Nuestra sociedad es plural: No todos piensan lo mismo acerca de lo que está bien o mal.
2. Las religiones, en particular la católica, tienen una moral propia, que en un estado aconfesional no se puede imponer a todos.
3. Algunos admiten el relativismo moral pero aceptan consensuar una ‘ética de mínimos’ en normas con las que todos podamos estar de acuerdo.

Ante estas tres cuestiones cabe responder:

1. En muchas cosas sí se piensa la mismo, y en lo que hay discrepacias se puede averiguar si una opinión es mejor -más humana- que la otra. Los griegos, grandes viajeros, no desconocían la variedad cultural y moral, precisamente por ello buscaron en el concepto de phisis (naturaleza) un criterio de discernimiento.

2. No se pretende imponer una moral derivada de la fe católica o de otras creencias religiosas, sino de buscar racionalmente qué es lo adecuado para crear una sociedad verdaderamente humana.

3, Esta ‘ética’ deriva, no de la búsqueda de la verdad, sino de un procedimiento para ‘inventar’ normas de conviviencia. Ante el pluralismo moral, lo que parece más adecuado en un diálogo al estilo socrático: Un diálogo veritativo en un ambiente amistoso y con actitudes de sincera búsqueda de la verdad.

12.7.10

El amor conyugal

Hace unos días entré en el Kunsthistorisches Museum(en español: "Museo de Historia del Arte") de Viena. Me llamó la atención esta escultura de Jacob y Raquel. Evoca una bonita historia de amor. Cuenta la Biblia que Jacob tuvo que trabajar varios años en casa de Laban para poder casarse con Raquel y que los años le parecieron "unos pocos días, por el amor que le tenía a ella"


La escultura transmite confianza, respeto y amor. Véase la mano delicada de Raquel, indicando suavemente una contención, que no es rechazo sino autodominio, cuando paree que Jacob se acerca a besarla.

Me hizo pensar sobre la necesidad de vivir en el matrimonio la castidad. Ciertamente, el amor humano es por su propia naturaleza recíproco, es decir intercambio en el respeto y en el honor entre dos personas de igual dignidad, ya que “el amor, especialmente en su forma de relación sexual, han de ser fruto no de una imposición, sino de un diálogo y mutuo acuerdo de dos personas en los que ninguno tiene derecho a tratar al otro como una cosa u objeto de satisfacción propia” (Trevijano).

Con frecuencia se incurre en el error grave de concebir el cuerpo como un "objeto", contrapuesto al propio hombre como "sujeto"; según esto, el hombre sería el sujeto que «tiene» un cuerpo al que puede utilizar y manipular, en aras de la propia conveniencia. Este error no sólo niega nuestra realidad, al negar que el ser humano es cuerpo y espíritu, sino que tiende a deshumanizar una relación que está llamada a ser sublime, porque en ella el «yo» y el «tú» se transforma en un «nosotros», en una actitud de servicio y de entrega recíproca, que busca la prolongación de su diálogo en el «él» o «ellos», es decir, en su apertura a nuevas vidas en los hijos, diálogo que alcanza su máxima intensidad en la tarea compartida de la educación de éstos.

9.7.10

La conversión de Sneijder

Wesley Sneijder es, sin duda, una de las estrellas del equipo holandés que jugará la final del Mundial.


Ahora bien, lo que muy pocos conocen es que Sneijder se convirtió al catolicismo por amor, poco antes de trasladarse a Sudáfrica para jugar en el mundial, en una pequeña capilla católica el delantero de la selección holandesa se bautizó para poder casarse con su novia Yolanthe Cabau.

El holandés afirmó que tomó la decisión tras una experiencia con sus compañeros del Inter. Le influyó su amistad con Javier Zanetti, católico practicante. Pero quien ha influido en su decisión fue su futura esposa que le obsequió con un rosario que siempre lleva colgado al cuello. Yolanthe es artista, presentadora de televisión y modelo.

Alentado por su novia, el jugador siguió un curso de catecismo para mayores, según revelaron los rotativos holandeses 'RKK' y 'De Volkskrant'. “Asistí a la Santa Misa una vez, junto a mis compañeros, y en su forma de participar en ella, sentí una fuerza y una confianza que me turbaron”, evoca.

8.7.10

Dios y las vacaciones

María Muñoz nos brinda esta reflexión:


Este tiempo de descanso, que sirve a muchos para estrechar los lazos familiares y de amistad, es propicio para la visita a otros lugares y para el encuentro fecundo con realidades menos conocidas para nosotros. Hemos tenido muchas veces la experiencia de que conocer, encontrar y compartir nuestra vida en este contexto vacacional que nos permite después recuperar el camino de la cotidianeidad con mayores fuerzas y con un espíritu renovado.

Siempre he entendido el descanso como apartamiento de lo contingente diario, nunca como días de ocio. Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes... En pocas palabras: cambiar de ocupación, para volver después -con nuevos bríos- al quehacer habitual. San Josemaría, Surco, n. 514.

El verano de la vida puede convertirse en el invierno del alma, si decidimos tomarnos vacaciones en la fe; o por el contrario podemos llegar a septiembre renovados, si aprovechamos los días de descanso para profundizar en la oración, la formación y los sacramentos. Es una lástima que no todos entiendan esto o al menos que no lo apliquen.

6.7.10

Rincones tranquilos

Estoy pasando el mes de julio en Viena. Esta maravillosa ciudad guarda numerosos tesoros artísticos, pero he descubierto que también proporciona rincones tranquilos para la lectura sosegada.

Amo los lugares tranquilos. Este es uno de mis rincones favoritos, en un parque cerca de la casa donde vivo. Por cierto, estoy leyendo despacio, saboreando, un libro que muchos me habían recomendado: “Autorretrato con radiador” de Christian Bobin.

Me ha hecho pensar una reflexión que hace de orden filológico: “En la raíz de la palabra ‘negligencia’ está la palabra ‘leer’. Hacer prueba de negligencia respecto a otro es estar ante él como ante un libro que no se abrirá, dejándolo a él mismo oscuro, privado de sentido”

4.7.10

La historia de un cura

El documental más visto en España durante los últimos meses es nada menos que la historia de un cura "normal". Nos lo cuenta Juan Manuel de Prada:


La pasada semana se estrenaba en apenas un par de salas de Madrid, ignorada por la mayoría de los medios, la película de Juan Manuel Cotelo "La última cima". Cuando escribo estas líneas ya son, sin embargo, más de sesenta los cines que proyectan o se disponen a proyectar la película, por petición de miles de personas anónimas canalizada a través de internet... y la cifra crece día tras día. ¿Y qué nos cuenta La última cima? A simple vista, la vida de un cura, Pablo Domínguez, evocada por allegados y amigos; un cura muerto trágicamente en la flor de la vida, mientras descendía del Moncayo; un cura que a todos los que se cruzaron en su camino cautivó por su generosidad, su sabiduría, su júbilo de vivir; un cura culto, brillante, atractivo, decano de la facultad de Teología de San Dámaso, que a buen seguro habría alcanzado las más altas dignidades eclesiásticas si no se hubiese despeñado mientras hacía alpinismo. Confesaré que la expectativa de tragarme una suerte de hagiografía sobre un «cura extraordinario» me repateaba un poco; sobre todo porque a mí los curas que me gustan son los curas ordinarios. Así que acudí a ver La última cima lleno de reticencias.

Pero enseguida descubrí que el asunto secreto de La última cima eran, precisamente, esos «curas ordinarios» que a mí tanto me gustan; y, más todavía, el misterio de su vocación, que un día los obligó a abandonarlo todo. «Yo ya no me pertenezco», afirmó Pablo Domínguez en el día de su ordenación, según se nos cuenta en algún pasaje de esta película; y sobre ese des-pertenecerse, sobre el sentido de la donación sacerdotal —a Cristo y al prójimo— es sobre lo que, en última instancia, trata La última cima. La película traza la figura de un cura alegre, desprendido, muy contagiosamente entusiasta, que se toma a sí mismo a broma, precisamente porque toma muy en serio su vocación. Y, mientras la figura de Pablo Domínguez nos va siendo elucidada, descubrimos que es un cura tan «ordinario» como otros muchos curas que hemos tenido la suerte de conocer; y que lo que lo torna extraordinario no son tanto sus prendas personales como el denuedo con que se entrega a Quien pertenece. "La última cima" podría haberse conformado con la evocación del cura carismático; pero Cotelo quiere profundizar en el sentido y en la razón de ese carisma. Y es entonces cuando su película se torna escandalosa para la mentalidad contemporánea, porque habla de lo sobrenatural irrumpiendo en la vida de un cura «ordinario», habla de lo sagrado anidando eucarísticamente en el corazón humano, ensanchando los horizontes de una vida entera.

2.7.10

La Eucaristía nos abre al mundo

Ramiro Pellitero nos habla de cómo la Eucaristía abre a las necesidades del mundo


“Aunque se deban a todos –señala el Concilio Vaticano II–, los presbíteros tienen encomendados de manera especial a los pobres y a los más débiles, con quienes el Señor se presenta asociado y cuya evangelización se da como prueba mesiánica” (Decreto sobre los Presbíteros, n. 6).
Esto es consecuencia de la identificación de los presbíteros con Cristo, especialmente en la Eucaristía. Lo explicó Benedicto XVI, al responder a la pregunta de un sacerdote japonés, en la vigilia de la conclusión del Año sacerdotal: ¿cómo vivir el culto eucarístico, sin caer en un clericalismo o en un alejamiento de la vida cotidiana de las personas? El Papa le respondió yendo al punto central: “La Eucaristía no es cerrarse al mundo, sino precisamente la apertura a las necesidades del mundo”. En la Eucaristía se manifiesta de modo pleno y total el abajamiento de Dios y su abandono: su salida de sí mismo por amor nuestro. En la Eucaristía el sacerdote está para que todos los cristianos participemos de esa “aventura del amor de Dios”, al dejarnos atraer a la comunión del único pan, del único Cuerpo:
“Así debemos celebrar, vivir, meditar siempre la Eucaristía, como esta escuela de liberación de mi ‘yo’: entrar en el único pan, que es pan de todos, que nos une en el único Cuerpo de Cristo. Y por tanto, la Eucaristía es, de por sí, un acto de amor, nos obliga a esta realidad del amor por los demás: la Eucaristía el sacrificio de Cristo, es la comunión de todos en su Cuerpo. Y por tanto, de esta forma, debemos aprender a vivir la Eucaristía, que es además lo contrario del clericalismo, de cerrarse en sí mismos”. Y ponía el ejemplo de Madre Teresa de Calcuta, que se dio a los más pobres a partir de la oración ante el Sagrario.
Ciertamente, la apertura a los necesitados es una manifestación de la secularidad cristiana, es decir, del amor cristiano al mundo siguiendo a Cristo. Y por tanto, la preocupación por los demás –por sus necesidades materiales y espirituales– es un antídoto contra el clericalismo –tentación no exclusiva de clérigos–, que desconoce las exigencias de la Eucaristía y sus frutos: “Vivir la Eucaristía en su sentido original, en su verdadera profundidad, es una escuela de vida, es la protección más segura contra toda forma de clericalismo”.
Los obispos españoles habían llegado a una conclusión similar, un mes antes, cuando, con motivo del Corpus Christi presentaron un mensaje titulado: “El sacerdote, hombre de caridad” (15-V-2010). En ese documento señalaban que atender especialmente a los más pobres y necesitados es un deber para todo cristiano, y especialmente para el sacerdote; un deber que brota de la configuración con Cristo en la Eucaristía.
El argumento es claro: “Si la caridad es algo que pertenece a la naturaleza de la Iglesia y, en consecuencia, a toda la comunidad cristiana –señalaban los obispos–, tarea del sacerdote es hacer que en la comunidad cristiana se viva y exprese el servicio a los pobres. Compete al sacerdote procurar que cada uno de sus fieles sea conducido por el Espíritu ‘a la caridad sincera y diligente’”. Se recuerda con total acierto que la caridad no es sólo una tarea individual, sino que también pertenece a la comunidad cristiana, y por tanto necesita una organización y programación.