La Iglesia fue pionera en el campo de igualdad de oportunidades en el campo de la educación. Actualmente muchos identifican la escuela privada con escuela elitista, pero la realidad de la escuela católica no es así. Veamos un ejemplo tomado de Aceprensa:

¿Qué pensar de una escuela secundaria cuyos alumnos –todos de familias modestas– deben trabajar un día a la semana en una empresa, que paga a la escuela por ese trabajo, mientras los alumnos han de dedicar más horas y tener menos vacaciones para completar sus estudios? En España, la escuela habría sido denunciada por explotación del trabajo infantil y probablemente clausurada por el Ministerio de Educación. En EE.UU., una red escolar de este estilo, puramente privada y de inspiración católica, es una experiencia de éxito, que consigue que el 99% de los alumnos lleguen a la Universidad. Para más inri, se llama
Cristo Rey Network (
www.cristorey.net).
La principal fuente de financiación del exitoso modelo del Cristo Rey Network es el trabajo de sus propios alumnos un día a la semana en empresas La primera escuela de la red empezó en 1996 en Chicago, creada por los jesuitas. El éxito llevó a la expansión del modelo, hasta comprender ahora 24 escuelas con unos 6.000 alumnos y 800 profesores y empleados en 19 grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Detroit o Portland. El sistema incluye ahora escuelas gestionadas por diversas congregaciones y comunidades católicas.
Los alumnos y alumnas de las escuelas de Cristo Rey no son una minoría seleccionada por ningún factor, a no ser por su bajo nivel social. Según cuenta Daniel Henninger en
The Wall Street Journal (20-05-10), casi todos son latinos (55%) o afroamericanos (34%), procedentes de familias modestas, a menudo bajo el nivel de pobreza. Tampoco son los más listos y en su mayoría nunca soñaron con ir a la Universidad hasta que entraron en estas escuelas, cuyo objetivo es precisamente que lleguen. En la mayoría de los casos, sus resultados escolares no pasaban del nivel medio al comenzar, pero cuatro años más tarde el 99% son admitidos en la universidad, algunos en varias. Serán atendidos con la misma dedicación sean o no católicos, aunque el 60% lo son.