28.7.11

La identidad en internet

Sugerente reflexión de Josep Massot:


Desde el dominio del fuego y del hacha de sílex la humanidad ha ido modulando su manera de estar en el mundo en gran parte a partir de los descubrimientos científicos o técnicos. ¿Qué está sucediendo hoy con el uso masivo de las nuevas tecnologías? La globalización de la economía posindustrial encaja como un guante con la posibilidad de que 2.000 millones de personas (según los últimos datos) puedan interconectarse directamente gracias a Internet. Si Baudelaire retrató el spleen de las ciudades del XIX y Kakfa o Musil la devastación del individuo por los sistemas totalitarios del XX, el siglo XXI ha sido definido como el exacerbamiento de la multitud solitaria (David Riesman ya la intuyó en 1950), la cultura del narcisismo (Cristopher Lash, 1991) o la de los individuos encerrados en sus burbujas (Sloterdijk) en un mundo cada vez más incierto, en el que casi todo es volátil y efímero (Baumann) menos la insaciable sed de consumir, enmarcada en una deseducación progresiva de la población (Ulrich Beck, La sociedad del riesgo, 1994). Eli Pariser en The filter bubble: what Internet is hiding from you (2009), desvela cómo Google personaliza las búsquedas conforme a los gustos memorizados del usuario, de modo que un votante del Partido Republicano, al realizar una búsqueda, tendrá el espejo de su visión del mundo y demócrata, la suya. Sufre la pluralidad y la burbuja crece.

Paula Sibilia, que ha participado en un ciclo de conferencias en el CCCB de Barcelona, es una antropóloga argentina que vive en Brasil y ha publicado un libro de amplia repercusión: La intimidad como espectáculo. "Las nuevas tecnologías –dice– han cambiado nuestra manera de ser, nuestra subjetividad, la forma en la que nos construimos como sujetos. Hay un desplazamiento de eje. El sujeto moderno, del siglo XIX a los años 60 del siglo XX, tenía su eje en su interior, en ser fiel a su esencia y no variarla a lo largo de su vida. Hoy, el eje se ha desplazado hacia el exterior. Nos construimos en función de la mirada de los otros. De la esencia hemos pasado a la apariencia. Los diarios íntimos o las cartas eran un diálogo consigo mismo o con una persona concreta, hoy los blogs, las redes sociales, consisten en la exhibición pública del Yo. Y en muchas novelas autor, narrador y protagonista es la misma persona".

1 comentarios:

Jennifer F. dijo...

Totalmente de acuerdo. Y lo peor es que esto sucedo no solo con las nuevas generaciones, los más jóvenes de la casa; he visto gente adulta que ha perdido el control y la conciencia sobre la intimidad, el pudor y la modestia; colocando todas las evidencias de su vida en manos de las redes sociales...