
1.- Sinceridad. Empeñar la palabra y dar ejemplo de coherencia. Nunca se puede engañar. Transmitir de modo constante: la verdad está por encima de todo y vale la pena morir por ella.
2.- Aprovechar el tiempo. Invertir el tiempo en lo que vale la pena.
3.- No claudicar en cuanto a las propias convicciones. Las creencias adquiridas y que consideramos ajustadas a la razón, respetarlas y hacerlas respetar a los demás con independencia del contexto en que nos hallemos.
4.- Tener un proyecto de vida al menos a medio plazo. De 5-10 años con metas prudentes. Cuanto más ambicioso y más esfuerzo exija, más altas serán las expectativas.
5.- Superar el miedo al sufrimiento. Es el primer miedo que hay que eliminar. Enseñar que en la vida, igual que hay alegría, hay sufrimiento y cuando llega es preciso asumirlo, acogerlo, y si es posible, superarlo.
6.- Enseñar a soportar la soledad. En previsión de ausencia de grupos de referencia a favor de sus ideas, enseñar a estar frente a una mayoría que piensa de modo diferente.
7.- Hacerles crecer en fortaleza. Virtud que hoy se conoce con el nombre de resilencia, que no consiste tanto en atacar como en resistir.
8.- No tener miedo a los conflictos, pero tampoco provocarlos. Cuando una decisión implique un conflicto, hay que aprender a trabajar y gestionar ese conflicto hasta resolverlo.
9.- No quejarse.
10.- Mejorar e insistir en la capacidad de proteger a los demás.
11.- Fomentar la rebeldía de saltar ante la injusticia que se comete contra uno mismo o contra otros, sin mirar a otro lado.
12.- Escoger lo peor para uno pensando en los demás.
13.- Ser fuerte con los fuertes y débil con los débiles.
14.- No auto compadecerse. La autocompasión convierte en víctima, e implica amor a uno mismo anómalo y la búsqueda de consuelo en sí mismo, por sí mismo y para sí mismo.
15.- Saber utilizar los aparentes fracasos para aprender, madurar y crecer.
16.- No autoengañarse. Es antinatural. Ayudar a reconocer el engaño.
17.- Renuncia a los caprichos y al "carpe diem" hedonista.
18.- Sentido de coherencia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace.
19.- Aprender a decir que no. Especialmente en el entorno de la sexualidad/afectividad, comodidad, emotividad, curiosidad, dispersión de los sentidos.
20.- Alegrarse de ser la persona que se es, del proyecto de vida que hemos elegido, del grupo del que se forma parte y de la propia identidad
4 comentarios:
Muy útil¡¡¡ y buenísimo¡¡ no sobra ni una palabra¡¡ ahora lo importante es aplicarlo a la vida.
Muchas gracias, D. Vicente
¿Escoge lo peor...? (punto 12)
Si, escoge cuando puedas lo peor para ti para que los demás puedan escoger lo mejor.
Por ejemplo escoge la fruta menos apetitosa del frutero para que los demás puedan escoger las más apetitosas.
Pues yo propongo enseñarles que el hombre no es un animal racional sino que hay definiciones mejores que son mas modernas y practicas.
HOMBRE: criatura corporal de naturaleza personal.
PERSONA: ser libre y racional con capacidad para amar.
Publicar un comentario en la entrada