La ira es el pecado capital del espíritu, que expresa la pasión del alma, causando una grave indignación y enojo, produciendo un peligroso y severo apetito del deseo de venganza, empleando la furia o la violencia, demostrándola con actos de saña, encono o venganza. El pecado de la ira se produce, al expresarse el odio acumulado. Los iracundos pierden el control de si mismos, y engendran la dinámica de la espiral de la ira, la cual es el reflejo de la violencia, la furia y el enojo no controlado, impidiéndoles ver, oír y razonar.

La
Web "Mi cumbre" nos ofrece algunos consejos para controlar y eliminar los momentos de ira de los hijos y sus consecuencias. Dígales y dígase:
Que hablen lentamente para que puedan, primero pensar y después hablar, del cerebro a la boca y no al revés. O que si pueden, vayan pensando mientras hablan.
Que disminuyan el ritmo de su respiración, evitando la hiperventilación, para que no se sofoquen, en lo que quieren decir, pues los signos externos de la cara crispada o sanguinolenta, hinchadas las venas del cuello y vociferando, delatan su ira.
Que beban un poco de agua, pudiendo utilizar también esos minutos, como reflexión de lo que están diciendo, cómo está actuando y cómo pueden terminar con su ira.
Que se sienten o recuesten si es posible, para que su mensaje corporal, disminuirá más en agresividad.
Que se tranquilicen, y a poder ser guardando silencio, o contando hasta 10 antes de hablar, aunque le salten las palabras de la boca, para que en el fragor de la discusión, si está presidida por la ira, no digan cosas que después se tengan que arrepentir o asumir las consecuencias. La ira hace a las personas esclavas de sus palabras, negándoles la libertad de sus silencios.
Que abandonen el lugar, donde se ha originado la situación que les produce la ira, para poder realizar algún tipo de ejercicio físico o gimnasia, de los recomendados para eliminar la mala energía física y mental, producida por la ira.
Que analicen si están dispuestos a ejercer una determinada autodisciplina, de arrepentimiento y propósito de la enmienda, en cuanto les llegan los primeros indicios de la ira o de los problemas ocasionados por ella.
Que apunten como terminó el estallido de ira y las consecuencias que les trajo, a ellos y a los otros implicados.
Que apunten los días y horas en los que estalló su ira y las personas o situaciones que la motivaron.
Que averigüen si la ira, les está llegando a ellos por una situación de personas o cosas ajenas e incontrolables, como un embotellamiento de trafico, una avería en cualquiera de las cosas que utilizamos, o si es por una situación en la que pueden tener control para modificarla, tal como un error propio, un problema personal, el recuerdo de hechos traumáticos, etc.