28.1.12

Hablar a los hijos de sobre la sexualidad

La Web "Educar hoy" nos da 10 recomendaciones para hablar con los hijos sobre sexualidad:



1. Empiece pronto a hablar de afectividad y sexualidad
Es mejor hablar “una hora antes” que “cinco minutos tarde”. No se puede concretar una edad, pero en realidad, desde los 3 años ya se pueden tener conversaciones sobre estos temas. Cuando sus hijos hagan preguntas conteste siempre adaptando la verdad a lo que quieren saber y a su capacidad de entender.

2. Hable de la sexualidad como una “buena noticia”, de manera positiva y optimista
La sexualidad tiene que ver con nuestra autoestima y felicidad. Somos seres sexuados masculinos o femeninos destinados a amar. La sexualidad sana tiene que ver con nuestro crecimiento y maduración personal armoniosa.

3. Hable de la sexualidad de manera integrada
Se trata de preparar a los jóvenes para el amor. Aunque le hagan una pregunta sencilla, es preciso contestar de manera integrada. Hable del “cómo”, pero también del “porqué” de la sexualidad.

4. Comunique con frecuencia y claridad sus valores y expectativas sobre la sexualidad
No se trata de dar una sola charla sobre sexualidad sino de poder hablar frecuentemente sobre ello. Los hijos viven en un entrono que les comunica continuamente mensajes contradictorios sobre la sexualidad humana; con frecuencia contrarios a los valores que usted desearía transmitirles. Por eso, es importante que les comunique sus valores con un lenguaje lo más cercano posible. La evasión de temas provocará una curiosidad exagerada en sus hijos, llevándoles a buscar las respuestas en fuentes que podrían ser perjudiciales.

5. Razone los valores que quiere transmitir
Los adolescentes tienden a tomar decisiones basadas en sentimientos y emociones en lugar de en la razón y en la experiencia. A veces tienen actitudes negativas hacia sus padres o sus educadores porque no entienden sus mensajes. Intente dejar claro, en sus propuestas, la importancia de prepararse bien para entregar la sexualidad cuando puedan asumir el compromiso de un proyecto familiar estable.